Normas de la ‘mano negra’ para dominar

En los negocios y en la cotidianidad. Normas que bien podrían percibirse como concebidas por “la mismísima mano negra”, aquella que retomó protagonismo en boca del presidente Santos hace un par de semanas, y que no pocos consideran una misteriosa entelequia, aunque, igual tiene al borde de los golpes en la jeta a quienes se dan por aludidos con sus detractores.

Sin embargo, en esta ocasión, el mérito le corresponde a Bob Parsons, fundador y presidente de GoDaddy, la empresa de tecnología reconocida por ser la operación de registro de dominios más grande del mundo que, entre otros, patrocina la NASCAR (aquella división en la cual Montoya tan sólo es uno más de los 43 pilotos que toman parte de la grilla de partida) y de la INDY Car Series, con sus pilotos Dale Earnhardt, Jr. y Danica Patrick. Todo un excéntrico personaje que, recién ha vendido por 2 billones de dólares su exitosa empresa a una sociedad de capital privado. Aquel que se filmó cazando un elefante, así como a los hambrientos aldeanos que descuartizaron su carne mientras utilizaban gorras de GoDaddy.

El revuelo del asunto, es que Bob Parsons tiene 16 reglas para triunfar en los negocios y en la vida en general, de las cuales encuentro siete de ellas particularmente perturbadoras por su semejanza con el tono de comunicación de “la mano negra”, Ustedes juzgarán:

  1. Salga y aléjese de su zona de confort— Creo que no suceden muchas cosas cuando uno está en su zona de comodidad. Escucho que la gente dice: “Pero me preocupa la seguridad”. Mi respuesta a eso es simple: “La seguridad es para los muertos”.
  2. Nunca se dé por vencido— Casi todo lo que intentamos fracasa la primera vez. Solo porque lo que estamos haciendo parece no funcionar, no significa que no funcionará en algún momento. Simplemente significa que puede no estar funcionando de la manera que lo estamos haciendo. Si fuera fácil, todos lo harían y usted no tendría la oportunidad de hacerlo.
  3. Cuando más cerca esté de abandonarlo todo, más cerca de lograrlo estará— Hay un viejo proverbio chino que me encanta y creo que es muy cierto. Es este: “La tentación de darse por vencido será extrema antes de poder tener éxito”.
  4. Al referir cualquier asunto que le preocupe, acepte lo peor que pueda pasar tal cual valore qué es lo peor que podría acontecer— Muy rara vez la peor consecuencia sería tan negativa como una nube de “consecuencias indefinidas”. Hace tiempo, cuando hacía todo lo posible para hacer funcionar Parsons Technology, mi padre solía decirme: “Bueno Robert, si eso no funciona, al menos nadie podría criticarte”.
  5. Concéntrese en lo que desee que suceda— Recuerde el viejo dicho: “Uno será aquello que piensa”.
  6. Asuma las cosas un día a la vez— No importa lo difícil que sea la situación, podemos atravesarla si no nos proyectamos demasiado en el futuro y nos concentramos en el momento presente. Podemos enfrentar cualquier situación un día a la vez.
  7. Vaya siempre uno o dos pasos adelante de los demás— Nunca deje de invertir. Nunca deje de mejorar. Nunca deje de hacer algo nuevo. En el momento en que dejamos de mejorar nuestra organización, ésta comienza a desaparecer. Tenga como objetivo ser mejor todos los días de alguna forma pequeña. Recuerde el concepto japonés Kaizen. Las pequeñas mejoras diarias a la larga se convierten en grandes ventajas.
  8. Agilice el proceso de toma de decisiones— Recuerde lo que dijo el General George S. Patton: “Un buen plan ejecutado violentamente hoy es mucho mejor que un plan perfecto mañana”.
  9. Considere todo lo que sea importante— Le juro que esto es cierto. Todo lo que se evalúa y se supervisa, mejora.
  10. Administre porque todo lo que no se administra se deteriora— Si desea resolver problemas que desconozca, tómese unos momentos y observe detalladamente las áreas que no ha examinado por un momento. Le garantizo que sus problemas estarán allí.
  11. Preste atención a sus competidores pero preste más atención a lo que hace usted— Recuerde que cuando observamos a nuestros competidores todo parece perfecto a una cierta distancia. Incluso si estamos en el espacio, hasta el planeta Tierra parece un lugar tranquilo y organizado.
  12. Nunca deje que alguien le intimide— En nuestra sociedad aun con nuestras leyes y reglas claras, todos tenemos el mismo derecho a hacer lo mismo que hacen los demás.
  13. Nunca espere que la vida sea justa— La vida no es justa. Encuentre su propio camino. Estará bien si el único significado de justicia para usted es pagar lo justo por cualquier servicio prestado en la vida diaria.
  14. Resuelva sus propios problemas— Descubrirá esto proponiendo sus propias soluciones, usted desarrollará una ventaja competitiva. Masura Ibuka, cofundador de SONY, lo ilustró mejor: “Uno nunca tiene éxito en tecnología, negocios o nada siguiendo a los demás”. También hay un viejo proverbio oriental que recuerdo frecuentemente. Es este: “Un hombre sabio sigue sus propios consejos”.
  15. No se lo tome demasiado en serio ni personal— Relájese. Por lo general, al menos la mitad de lo que logramos se lo debemos a la suerte. Ninguno de nosotros tiene tanto control como nos gustaría pensar.
  16. Siempre hay una razón para sonreír— Encuéntrela. Después de todo, somos afortunados de estar vivos. La vida es corta. Y cada vez estoy más de acuerdo con mi hermano menor. Siempre me recuerda que: “No estamos aquí por mucho tiempo sino para realmente disfrutar”.

¿Será que por ser billonario, las normas de negocio de Parsons adquieren mayor ponderación? Quizás. ¿Acaso por su excentricidad debemos obviar aprender de él? ¿Quién sabe? Por lo pronto, percibo que el personaje tiene mucho éxito y como tal, eso en algo le ha de valer.

De mi parte, les sugiero seguir aprendiendo de empresarios consumados, no obstante, aplicando tan sólo aquellos consejos que estimen pertinentes, pues rondan por ahí, así como “la mano negra”, exceso de quimeras conceptuales que para nuestra sorpresa, quizás algún día se comprueben que son realidad.

En una próxima, igual de refrescantes, les comparto 12 preceptos del éxito habitual que, hasta los políticos podrán implementar para hacerse elegir en los comicios del próximo octubre, previendo, claro está, desmonten sus propios delirios (verbigracia, la arrogancia intelectual de Gustavo Petro).