Bájele tres rayitas a la sobrecarga laboral

Lo escuchamos una y otra vez: ‘el exceso de trabajo es perjudicial para la productividad y nuestra salud’. Así pues, y como para que este par no le cobren más adelante, concédase la licencia para bajarle tres rayitas al asunto. Para el efecto, empiece por percibir la narrativa que se está relatando a sí mismo sobre su labor. Diga usted, por ejemplo; haga una pausa, si es usted de aquellos que laboran en fin de semana o atiende correos electrónicos por fuera de la jornada de atención. Dedique un espacio para reflexionar y registrar porqué acostumbra usted esta práctica. ¿Qué lo impulsa? ¿Teme quedar relegado? ¿Perder su empleo? ¿Aparecer desinteresado en su labor? Al concluir la introspección, cuestiónese: ¿Están dichos temores arraigados en la realidad o ya es tiempo de cambiar la narrativa? Luego, comparta su propósito de bajarle tres rayitas a la sobrecarga laboral con aquellos a quienes admira, diga usted, por ejemplo; un mentor, colega, amigo o familiar que no solo puede lograr que usted se responsabilice de su tiempo, sino que también puede brindarle algunas estrategias, tácticas o sugerencias útiles que ellos emplean para mantenerse equilibrados y productivos, pero sin el desgaste innecesario y sin el agotamiento que esto implica. Por último, concéntrese en aquellos aspectos de su labor que son verdaderamente importantes. Observe cuidadosamente su carga laboral y ajuste su horario para así dedicar menos tiempo a las labores que lo agotan y más tiempo a aquellas responsabilidades que son relevantes y le ofrecen mayor satisfacción.