Se es mejor líder al reconocer sus propios sesgos

Cuando se es consciente de los prejuicios que se cargan como líder, queda uno mejor posicionado para corregir (o evitar perpetuar) el comportamiento discriminatorio en su equipo. Para el efecto, puede usted empezar por reducir su ligereza y cuestionar sus suposiciones. De mis días como gerente de mercadeo en Laboratorios Biogen, he aquí unos cuantos interrogantes que se puede plantear como para reflexionar: ¿Cómo describiría su equipo su estilo de liderazgo si tuviera que compartir su experiencia laboral bajo su batuta con los demás? ¿Sus palabras y acciones se corresponden con sus intenciones? ¿Cuáles son sus creencias fundamentales? ¿Cómo podrían dichas creencias limitar o incentivar a sus colaboradores en el trabajo? Procure patrones de reflexión en sus respuestas. Así mismo, es relevante solicitar la retroalimentación de sus subalternos y colegas para comprender cómo lo perciben los demás y qué puede hacer para mejor. Es bastante probable que aquellas personas cuyas perspectivas y opiniones difieran de las suyas le proporcionen comentarios tanto agudos como inteligentes. Para solicitar la susodicha retroalimentación sin que parezca una obligación, particularmente, para sus subalternos, puede usted mencionar; ‘aprecio su opinión y justo ahora estoy indagando sobre el impacto de mi estilo de liderazgo’. ‘¿Nos tomamos un café y conversamos un rato al respecto?’ A partir de ahí, puede usted hacer preguntas relevantes tales como, ‘¿existe algo que pueda mejorar para aumentar así el impacto favorable en el equipo?’ Ceñirse a este sencillo procedimiento lo favorecerá en su pretensión de ser un líder consciente de sí mismo que, aprende y desafía constantemente sus prejuicios.