Un dique de calidad para el marketing de contenidos

La noción de calidad logró el desarrollo y la trascendencia que merece, en buena medida, como consecuencia del fenómeno de ‘existir detrás de los muros de contención de calidad’ que, por allá en el siglo veinte, manifestaran los autores J. M. Juran y Frank M. Gryna en su Manual de Control de Calidad, ‘como la vida detrás de los diques de calidad’. Desde entonces y, ‘por primera vez en la historia, grandes masas de seres humanos han puesto su seguridad, su salud, e incluso su bienestar cotidiano, detrás de numerosos diques protectores de control de calidad’. Sin embargo, en la mencionada época, los autores no tenían modo de prever aquello que acontecería una década más tarde con el advenimiento de las redes sociales y la consecuente noción del marketing de contenidos que, por lo demás; se habría beneficiado enormemente de haber contado en sus inicios con un referente de calidad apropiado. Con el tiempo, la sociedad industrial ha proporcionado a la población civil el prodigioso provecho de la tecnología, aunque por igual, exige que la continuidad de dicho procedimiento dependa absolutamente de la calidad de la mercadería como de los servicios, ya que éstos conforman el fundamento de dicha noción de calidad. Ya de tiempo atrás, viene transformándose la competencia en calidad, así como haciéndose cada vez más intensa como consecuencia de la globalización. La calidad por estos días de Internet, de acceso e interacción en las redes sociales, tiene un precio elevado que se cobra a razón de elementos críticos para el comercio global, como los son, entre otros, la privacidad de la audiencia, la capacidad de defensa, la seguridad, la salud humana, y la comunicación de marca gestionada por una que otra bestia que se hace llamar ‘influenciador’. Así pues, y si las empresas y negocios responden continuamente al desarrollo en función de la calidad, es apenas lógico que, la práctica del marketing de contenidos también se resguarde detrás de algún dique de calidad. O, qué dice usted, ‘calidad’.