Replantee el problema si pretende resolverlo

La ausencia de soluciones efectivas para contrarrestar la problemática que aqueja el país se ha hecho cada vez más evidente en el mandato de turno. Diría uno que, la gente, por lo general, entiende que la forma en que se plantea un problema influirá en cómo lo resolverá. Quiere decir esto que, cualquiera que pretenda resolver alguna dificultad, debe elegir cuidadosamente las expresiones para describir el obstáculo a solucionar. O como quien dice, si tiene usted, así como el gobierno de turno, inconvenientes para generar soluciones efectivas, entonces, puede usted replantear la forma en que está formulando el problema. Al respecto, es oportuno considerar dos interrogantes: 1) ¿Cuál es la problemática? Diga usted, por ejemplo; que intenta modificar un elemento de la cultura organizacional de su empresa o negocio: Una declaración de problema centrada en los empleados generará diferentes soluciones que aquella que se centra en cómo se asignaran los recursos. 2) ¿Cómo evalúa el problema? La métrica que emplee para definir el éxito o el fracaso influirá en las respuestas que obtenga. Diga usted, por ejemplo; ‘actualmente, solo introducimos al mercado solo un nuevo producto/servicio al año’, lo conducirá a soluciones distintas a, ‘solo el 5 por ciento de nuestros ingresos proviene de productos desarrollados en los últimos tres años’. De esta forma, la próxima vez que tenga dificultades para encontrar una solución para algún inconveniente, intente reescribir el enunciado del problema. Es factible, que descubra que un pequeño cambio de expresión puede generar mayor versatilidad en su perspectiva.


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