Es ya y sin objeciones

Como solía decir Gabriel García Márquez: “Dile que sí, aunque te estés muriendo de miedo, aunque después te arrepientas, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no”. El asunto es que, aquellos capaces de hacer la diferencia nunca aguardan por la ocasión propicia, pues ya saben que no existe tal instancia. Por el contrario, dichos aguerridos arman tremenda alharaca, independiente, de si están intimidados, cortos de sueño, sin billetes, hambrientos, en pleno trancón bogotano, o disgustados con el presidente de turno que no hace más que embarrarla por doquier. Es decir que, cuando toca actuar, ‘es ya y sin objeciones’. Ya está bueno de tanta espera para que la comisión de notables decida cuál es el camino indicado para garantizar la seguridad de la ciudadanía, acorralada por la sevicia criminal del hampa contemporánea en las ciudades colombianas; para que el presidente de la República encuentre la brújula; para que los hijos estén lo suficientemente grandes; para que los corruptos dejen el pillaje y la malversación; para que deje de llover en Bogotá; para que Millonarios convoque a un bogotano en la Sub-20. No señor, la vuelta ‘es ya y sin objeciones’, así les toque a los alcaldes entrarle a los militares para que apoyen a la Policía Nacional en favor de la ciudadanía.