Es imperativo meterle marketing a la profesión

Alcanzar el éxito por estos días de incertidumbre y dificultad requiere de una buena dosis de notoriedad que, es razón por la cual sugiero meterle algo de marketing a la profesión, independiente; de si tiene usted las aptitudes y los contactos necesarios en el entorno laboral o de contratación. Ha de saber usted, como probablemente algunos ya han comprobado que, con los años el asunto se hace cada vez más complejo, como consecuencia de la competencia, nuestra ‘añeja legislación’ laboral (como sugiere acertadamente la Corte Suprema de Justicia), y demás transformaciones del entorno laboral y de contratación. Para el efecto, nada puede quedar al azar y mucho menos delegar el asunto en la ‘inteligencia artificial’; si considera usted que el marketing tiene que ver con la profunda y sólida comprensión de de aquellos temas que el competen centrados en la óptica de la audiencia objetivo. Así pues, el prototipo de reflexión analítica requerido para desempeñar la gestión de marketing nunca podrá ser automatizada y, en consecuencia, los mercadólogos siempre estaremos en demanda. El otro aspecto de mi propuesta tiene que ver con la incertidumbre que, siempre viene acompañada por la oportunidad. En el campo de acción de cada cual, los grandes protagonistas son cada vez mejor remunerados. El desarrollo tecnológico ha dado pie al surgimiento del ‘nómada digital’, así como al emprendedor o profesional autónomo. Sin embargo, lo más relevante de este aspecto es el creciente énfasis en las habilidades blandas (‘inteligencia emocional’, le llaman algunos) de la labor agnóstica y, lo que a mi entender, significa poder diversificar la profesión con agilidad y como para ajustarla a sus intereses e ideales. A pesar de la incertidumbre y la dificultad contemporánea, también es mucho más sencillo tallar a la medida una trayectoria profesional, así como un estilo de vida que nos satisfaga y complazca, y por supuesto, sin necesidad de comprometer nuestra reputación personal o profesional. En ese orden de ideas, estimo que los ingeniosos que alcanzarán el éxito, serán aquellos que adopten dicha transformación racional pare generar mayores oportunidades profesionales o de negocio; previendo, claro está, que igual le metan algo de marketing al asunto. O como quien dice por ahí, ‘descárate’, pero ‘sin pelar el cobre’, sugiero yo.