Consideraciones para echar a andar un proyecto de segundo ingreso

¿Quién no requiere más dinero, si hasta los políticos de profesión o los honorables senadores de la República están en la jugada para captar el centavo de cualquier ministerio, corporación o entidad del Estado? Así, pues, muchos de nosotros, emprendemos un proyecto de segundo ingreso para complementar las entradas económicas. No obstante, ¿si será que vale la pena el tiempo, el esfuerzo y el sacrificio extra? La respuesta, solo la tiene usted; aunque, para ayudarlo a responderla, le sugiero, identificar exactamente la razón por la que desea comenzar una entrada económica paralela: ¿Quiere pagar deudas, aumentar su fondo de pensiones voluntarias o invertir? ¿Quiere emprender algún negocio que eventualmente lo convierta en un empresario de tiempo completo? Mantener su objetivo en mente, lo ayudará a aterrizar las alternativas potenciales. Luego, es oportuno que sea claro sobre sus habilidades e intereses emprendedores. Pregúntese: ¿En qué está dispuesto a invertir tiempo y energía? ¿Qué es lo que más me importa dentro y fuera de su entorno laboral? Cuando se le ocurra alguna idea de proyecto, investigue lo más que pueda. El principal indicio de un negocio o producto exitoso es su capacidad para satisfacer una necesidad insatisfecha, servir a una comunidad o resolver algún problema. Asegúrese de que su idea haga alguna de estas tres cosas. En últimas, sea paciente y sepa cuándo dar vuelta atrás. Es posible que su primera emprendimiento no sea la que lo ayude a lograr los objetivos que se propuso inicialmente, pero es probable que obtenga entendimiento, recursos y conexiones para apoyarlo en su próximo emprendimiento.