Utilice el razonamiento estratégico desde la óptica competitiva

​En ciertas ocasiones o en tiempos de crisis, las fortalezas de una empresa pueden convertirse rápidamente en debilidades. Diga usted, por ejemplo, un rival pequeño y aparentemente sin importancia, podría descubrir cómo usar la magnitud de su empresa en su contra. Para contrarrestar eventuales flaquezas, he aquí un ejercicio que comparto desde mis aprendizajes como moderador de talleres de innovación, para ayudarlo a buscar amenazas y oportunidades donde no se había percibido que existen. En ese orden de ideas, y cuando su equipo de marketing tenga la oportunidad de sesionar, divida a los participantes en dos grupos. Solicite al primer grupo que enumere las ‘fortalezas’ de su empresa y al segundo que enumere las ‘debilidades’. Luego, haga que los grupos intercambien las respectivas relaciones. Pídale al segundo grupo que argumente como si las ‘fortalezas’ son en realidad ‘amenazas’ para el porvenir de la organización, y al primer grupo que argumente como si las ‘debilidades’ son ‘oportunidades’. ​Posteriormente, haga un análisis externo: solicite al primer grupo que enumere las ‘fortalezas’ que percibe en su competencia, y al segundo grupo que mencione las ‘debilidades’ de sus competidores. Nuevamente, haga que los grupos intercambien las respectivas relaciones y que expongan los respectivos contraargumentos del caso. ​El propósito de este ejercicio es percibir más allá del recuadro corporativo, para que tanto usted como su personal distingan nuevas posibilidades y, así resguardar su empresa o negocio de cambios repentinos que podrían significar problemas para su entorno empresarial o de negocio. Los buenos estrategas, son aquellos que conceden la posibilidad de que los asuntos de negocio sean lo que parecen ser o lo que termina siendo justamente lo contrario, dependiendo de la situación. Es más, del análisis de los más relevantes estrategas militares o políticos a lo largo del tiempo: es evidente para los desprevenidos que, los mejores son aquellos que exhiben ‘la capacidad de mantener dos nociones opuestas en la mente a la vez, sin perder de vista la disposición para actuar’. En ese orden de ideas, toca entonces reflexionar con tolerancia. No obstante, esto no quiere decir observar exageradamente, ya que es fundamental abordar la estrategia de forma estructurada. Al emplear dicha noción diferenciada del popular DOFA, puede usted sistemáticamente cuestionar los aspectos más relevantes, sobre si la dinámica de estrategia inversa podría encajar con su empresa o negocio.