Un alto nivel de estrés altera la química del cerebro y reduce la capacidad de logro

La resiliencia emocional es un instrumento poderoso para la cotidianidad. Puede ayudarlo a conservar una actitud centrada en circunstancias difíciles, así como mantenerlo positivo en situaciones de estrés. No obstante, para cultivar la resiliencia, es imperativo entender cómo funciona nuestro cerebro.

Debido a la alta competencia deportiva de mi hijo, recientemente me interesé por una investigación de Nature para intentar comprender la resiliencia como entidad neurobiológica que moldea la respuesta al trauma del individuo.

Y como para que busque ser más resistente, he aquí el aspecto que consideré más relevante de todos:

Es posible que usted haya escuchado antes que el estrés es ‘perjudicial’ para la salud. Así mismo, es factible que usted se haya sentido desinflado y agotado después de un agobiante día o como consecuencia de una estresante competencia de alto desempeño, notando a su vez lo difícil que es para usted. Desde la perspectiva del cerebro, hay evidencia científica de que estar en un ambiente estresante prolongado cambia la química de su cerebro. Y al hacerlo, se alteran los recursos de este.

O como quien dice, para mantener el cuerpo en funcionamiento, el cerebro reduce e incluso elimina las áreas de su mente que utilizó para establecer las metas, ser creativo y tomar decisiones.

Cultivar la resiliencia emocional no viene de la noche a la mañana, pero puedes llegar si comienza por entender su cerebro. La próxima vez que se sienta estresado, ansioso o preocupado, piénselo en el contexto de este aspecto. Pueda ser que así encuentre la forma de lidiar con las circunstancias difíciles, como con las situaciones de estrés.