Toca ser estratégico para hacerse escuchar

Plantear propuestas, nociones o inquietudes a sus superiores es una excelente forma de desarrollar su perfil y reputación profesional, siempre y cuando, elija usted el momento indicado. Al respecto y de mi experiencia en gestión de negocios, he aquí unas cuantas sugerencias para determinar el momento adecuado para hablar o reservar sus nociones hasta que se presente la oportunidad indicada para hacerlo. Ante todo, asegúrese de que aquello que tiene por decir es de valor. Para el efecto, plantee tres interrogantes. A saber: 1) ¿Es relevante? Si la propuesta, noción, inquietud o inconveniente que desea plantear no está relacionado con los objetivos o el plan actual del equipo, déjelo en espera por lo pronto. Así, usted, tendrá una mayor oportunidad para transmitir su asunto una vez que las prioridades actuales de su equipo se hayan realizado. 2) ¿Está su jefe predispuesto mentalmente para ser receptivo? Si ya está atiborrado de asuntos con los que lidia actualmente, tómelo como un buen indicador de que es posible que no reaccione bien al asunto adicional que usted le planteará. 3) ¿Está preparado para abordar a su jefe? Antes de dar voz a sus pensamientos, asegúrese de haber realizado su labor como corresponde. Reúna datos y cualquier otro tipo de información que soporte su asunto, elabore un plan de movimientos sobre cómo va a contextualizarlo y presentarlo, y, prepare las respuestas o soluciones a cualquier interrogante predecible que pueda surgir.