Sobreponga su hábito de procrastinar

¿Es usted de aquellos continúa posponiendo sus labores por realizar? Quieto ahí. La mayoría de nosotros procrastinamos de vez en cuando. En lugar de sentir remordimiento por ello o flagelarse, ensaye estas tácticas para deshacerse de semejante hábito tan maluco. A saber: 1) Programe su labores relevantes. Es más sencillo y tentador posponer aquellas labores que requieren concentración y esfuerzo. De allí, lo oportuno que es programar su agenda cotidiana para destinar el tiempo necesario para concentrarse en aquellos proyectos a largo plazo más importantes. Contar con una rutina cotidiana le ayudara a evitar la tentación de postergar su gestión y lo ayudará a percibir su progreso laboral como algo natural y automático, en lugar de algo tedioso y engorroso. 2) Aprenda a aceptar trabajos exigentes. No cometa el error de equiparar las labores sencillas con la productividad. Cuanto más tolerante se vuelva con las labores exigentes, menos procrastinará. El asunto parece sencillo, pero requiere de práctica. Al respecto, diga usted, por ejemplo; comprométase a gestionar 90 minutos como mínimo de al menos una labor exigente cada día, y más allá de dedicar su tiempo laboral a apagar incendios. 3) Crear un sistema para iniciar nuevas labores. Con un sistema para abordar las labores recientes, reducirá usted las probabilidades de retrasar dicha gestión. Adopte una dinámica consistente que pueda emplear para cuando requiera reducir el desaliento al decidir cuándo y cómo iniciar alguna labor en cuestión. 4) Emplee la autocompasión. Tendemos a evitar las labores que evocan emociones negativas. Procure identificar exactamente aquello que percibe y como para así abordar la emoción de frente. En ciertas ocasiones, los sentimientos negativos sobre una labor en particular están impulsados por una experiencia previa. Para el efecto, puede usted sanar dichas penas con algo de reflexión compasiva. Es reconfortante, reconocer a sí mismo que, ‘es normal estar decepcionado por algún desempeño anterior, así como que, la existencia es un trayecto que concede la oportunidad de aprender de la experiencia’.