Siempre es factible algún otro precio más asequible que el suyo

Es mera cuestión de enfoque. Independiente del segmento en el que comercialice su producto o servicio, un precio más asequible siempre es posible. De hecho, cuando su estrategia de marketing solo se concentra en el precio, entenderá usted eventualmente que, siempre habrá alguien por ahí predispuesto a desenfocar sus utilidades centavo a centavo (bajar el precio aún mucho más), y so pretexto de obtener una mayor tajada de la participación de mercado. No obstante, y si de cautivar al consumidor con sus mensajes de marca se trata, es perfectamente válido gestionar el precio de la marca fundamentado en arquetipos convencionales, obvios y aburridos. O, puede usted ofrecer algo más por su producto o servicio sin esperar nada a cambio, diga usted, por ejemplo; algunos vendedores ofrecen algún detalle de cortesía, otros incluyen en su oferta 30, 60, o 90 días de producto o servicio sin costo, y algunos otros hasta pueden ofrecer una consulta gratuita. O como quien dice, para contrarrestar el efecto de una oferta de precio más barata que la suya, es imperativo disponer de un surtido ilimitado de uno de los más valorados atributos de marca: dignidad. Todo el mundo la anhela y la pide, aunque no existe dinero suficiente que pueda comprarla. Así pues, otorgue algo de dignidad al garantizar que el producto o servicio que usted ofrece sea impecable, sea el mejor. De esta manera, su marca logrará cautivar a muchos más consumidores, vendiendo más de lo que sea que venda, independiente de si su vecino tiene el precio más asequible, barato o económico del mercado.