No tema minimizar el impacto de sus pérdidas

Sobre el impacto nocivo de las redes sociales en la niñez y la adolescencia, me causó gratos recuerdos escuchar temprano esta mañana en La FM a la doctora Olga Albornoz, psiquiatra y vieja conocida de mis días como Gerente de Marca en los que gestionaba la indicación trastorno afectivo bipolar para uno de los medicamentos estrella de Abbott Laboratories de Colombia. En fin, hasta aquí la remembranza, porque lo que fue ya fue y, a lo que vinimos. Es excesivamente común aquel comportamiento en el que nos aferramos a los hechos incluso después de causados. Considere usted aquella relación sentimental a la que no pudo renunciar o, aquel empleo en el que permaneció a pesar de la discriminación, la arbitrariedad y el sesgo de ese jefe que lo hizo miserable. En ese orden de ideas, y para contrarrestar el efecto nocivo de dicho comportamiento, podemos todos sin excepción ni distingo por las circunstancias, adoptar estas cinco tácticas sencillas que pueden ayudarnos a entender cuándo se ha llegado el momento de seguir adelante y pasar la página: 1) Replantee su razonamiento. En lugar de concentrarse en lo que perderá, piense en lo que gana si deja de dedicar tiempo y energía a una causa perdida. 2) Identifique aquello que tiene usted bajo su control. Tener claro aquello en lo que se tiene oficio y en qué no, le ayudará a tomar una decisión de carácter sobre si dejar o perseverar en determinado oficio. 3) Extienda su identidad de marca. No se engañe al insistir en un determinado oficio por el mero hecho de ser usted uno de aquellos que ‘nunca se rinde’. En ciertas ocasiones, dar por concluido un determinado oficio es señal de entendimiento y análisis estratégico. 4) Explore otras perspectivas. En lugar de depender exclusivamente en su propio entendimiento e instintos, asesórese con familiares, amigos, colegas o algún mentor para obtener puntos de vista distintos. 5) Ejerza la autocompasión. Cuando algo agradable que pretendemos con ahínco no sale como lo imaginamos, podemos ser demasiado autocríticos. En lugar de reflexionar sobre lo que salió mal, concéntrese en aquello que aprendió de dicha situación y procure hacerlo mejor la próxima vez.