No se entregue si ya se arriesgó

Todos tendemos a arriesgar más de la cuenta de vez en cuando. Y luego, debido a que nos sentimos abrumados, cansados o distraídos cancelamos, o nos echamos para atrás en el último momento. Es un sentimiento como si lo que estamos arriesgando no fuera gran cosa, cualquiera lo hace: ¿Cierto? ¡Pues no!

No cumplir con aquello a lo que se comprometió, bien sea porque el tiempo parece no alcanzar o porque alguien sugiere que ‘no se puede’, termina por erosionar su confiabilidad. Honrar sus compromisos comienza con decir ‘sí’, solo a las cosas que sabe que podrá realizar. Si no está seguro de poder alcanzar alguna resolución, conceda tiempo para reflexionar.

Y por lo demás, practique decir ‘no’ de vez en cuando, particularmente, a todo aquello que puede distraerlo de su objetivo. Al considerar detenidamente y sin reservas las actividades por realizar (incluidas las de ocio), puede usted proteger su tiempo, su objetivo principal, su identidad de marca, y su reputación.