Estrategia para la marca personal de un líder

Alguna vez, leí en el periódico El Tiempo, una nota sobre economía personal, cuyo título, ‘Cómo mantener la vigencia para el mercado laboral’, sugiere que, ‘anticipar los cambios del respectivo sector, (están) entre las claves para lograr visibilidad ante empleadores’. Así mismo, hace referencia a la marca personal, mencionando lo valioso que resulta la visibilidad, una vez se logra ‘un excelente manejo de marca personal, con una red de contactos activa y construyendo relaciones de valor’. No obstante, muchos, piensan que la influencia es solo para la gente de ventas y marketing. Aunque, si usted, es un futbolista postulante al profesionalismo o un director financiero o un director de adquisiciones o un director de mercadeo o un administrador de empresas o un ingeniero, igual, necesita influencia para avanzar en su trayectoria profesional, vender sus ideas o defender a su equipo. La influencia es un proceso y no un evento. La influencia tampoco proviene de la genialidad de sus nociones. La influencia proviene de su capacidad para crear una marca personal sólida y de su habilidad para entretejer una red de protectores (o mentores) a su alrededor. En ese orden de ideas, mi sugerencia, es que empiece a desarrollar cuanto antes una marca personal sólida. La mayoría, ya sabemos, qué es una marca personal. Aunque, por si acaso, una marca personal, es la forma cómo se da usted a conocer o, dicho de otra forma, tiene que ver con su reputación como persona. Es todo aquello que, la gente piensa al opinar de usted. Tener una marca personal robusta, es fundamental para ganar influencia y poder ejercerla. Cuando las personas saben que pueden contar con usted, entienden todo aquello que usted representa y defiende. Saben que usted dispone de la ‘regularidad’, ‘determinación’ y ‘concentración’ exigida para desempeñar su actividad profesional; logrando así, incrementar las probabilidades de ser escuchado y elegido por sus nociones, habilidades y características de juego.