Deje ya tanta pensadera para la toma de decisiones relevantes

La reflexión diligente es una cualidad esencial del liderazgo que, puede ayudarlo a tomar mejores decisiones y producir resultados sobresalientes. No obstante, también puede convertirse en un razonamiento excesivo que, hasta puede ser paralizante. Al respecto, he aquí, de mis indagaciones sobre liderazgo, tres sugerencias para evitar una progresión de reflexiones que puede interponerse en su toma de decisiones: 1) Controle la ansiedad que le genera el perfeccionismo. El perfeccionismo, es uno de los mayores obstáculos para la toma de decisiones agiles, considerando que, opera bajo el supuesto equivocado, de ‘todo o nada’. Para detener dicha propensión, cuestione elementos tales como: ¿Qué podría usted hacer ahora para acercarse a su objetivo? ¿O cuál es el paso para seguir en función de la información que tiene disponible? 2) Preste atención a su intuición. Cuando de decisiones complejas se trata, su reacción instintiva suele ser un referente primordial, particularmente, si el tiempo disponible es escaso o no cuenta usted con toda la información necesaria para la toma de decisiones. Sugiere la investigación que, asociar la intuición con el pensamiento analítico nos ayuda a elegir mejor, de manera más ágil y precisa. Así mismo, nos brinda mayor confianza en nuestras decisiones, que si solo confiamos y basamos nuestra elección en lo racional. 3) Implemente restricciones creativas. Determine un lapso de tiempo (con fecha y hora) en el cual adoptará la decisión en cuestión. Regístrelo en su calendario, establezca un recordatorio en su dispositivo digital o hasta comuníquese con aquellas personas que dependen de su decisión y, hágales saber cuándo les contactará de nuevo para hacerles saber su determinación.