Así puede usted adaptar una estrategia de negocio para engrandecer lo personal

Si me lo pregunta, le sostengo que el entorno empresarial o de negocio, el emprendimiento y lo personal son similares en contexto, considerando que, la gente en su cotidianidad, así como cualquier profesional en desarrollo de sus quehaceres, está obsesionado con las tácticas, esencialmente, porque considera que sirven para apalancar la realización de sus objetivos a corto plazo. No obstante, ha de saber usted que, si las tácticas se enfocan solo en el corto plazo, así no podrá usted dedicar el tiempo, ni la energía necesaria para descubrir cómo alcanzar el éxito a largo plazo, tanto en lo empresarial o el negocio, el emprendimiento o en lo personal.

Al respecto, es afortunado que, el desarrollo de una estrategia de negocio, puede ayudarlo a lograr sus objetivos tanto a corto como a largo plazo. En ese orden de ideas, y para cuando esté desarrollando la respectiva planeación estratégica, recuerde que, la estrategia se centra en aquellos principios que le ayudan a reflexionar, mientras que las tácticas se ocupan exclusivamente de la implementación o ejecución. Es decir que, la estrategia permite concentrarse en las razones por las que usted realiza determinadas actividades, mientras que la táctica, se ocupa de cómo o qué se hace para echar a andar o implementar la estrategia.

Así pues, y si se anima usted a continuar leyendo, podrá usted refrescar la noción de estrategia, al igual que los principios básicos necesarios para implementar una para el negocio o lo personal.

La estrategia, es una hoja de ruta para alcanzar los objetivos empresariales o de negocio o personales (para cualquier asunto que usted estime proyectar).

La estrategia, establece un conjunto de principios que informan las prioridades, decisiones y acciones de su empresa o negocio o en lo personal. No obstante, no se constituye en táctica real que, usted, marketing o ventas puedan emplear echar a andar o ejecutar la estrategia.

La estrategia, puede ser tan elaborada o compleja como quiere usted, sin embargo, debe, como mínimo, considerar los siguientes seis aspectos:

Identifique las aspiraciones de su empresa o negocio, su emprendimiento o su proyecto personal, y establezca metas para medir su progreso hacia el logro de dichas aspiraciones— Independiente del contexto, el tradicional proceso de establecer metas, le permite medir qué hace, pero no le sirve para medir cómo lo hace o porqué. Y, si equivocadamente se enfoca solo en los resultados, terminará usted por trazar un curso de acción que prioriza sus necesidades sobre las necesidades de sus clientes, colaboradores o colegas.

Para priorizar tanto el propósito como el proceso, y en lugar de centrar su atención solo en los resultados, considere establecer y fijar una aspiración o una perspectiva para el porvenir de su empresa o negocio o lo personal.

Cuando elabore su estrategia, esta le encaminará a realizar una mejor labor de acuerdo con las expectativas de sus clientes, colaboradores o colegas. Una vez que establezca y fije su propósito, puede usted agregar un objetivo a la ecuación, lo que lo ayudará a producir simultáneamente un trabajo centrado en el grupo objetivo y de cara a alcanzar los resultados propuestos.

Señale los segmentos de mercado (o el entorno, en el caso de lo personal) en los que considera debe participar— Lo más factible, es que su producto o servicio no sea el indicado para suplir la totalidad del mercado; razón por la cual, es fundamental identificar el segmento o segmentos de mercado que más se favorecen de su producto o servicio.

Como para esclarecer la noción, diga usted, por ejemplo; los futbolistas y, entendiendo un partido fútbol como la totalidad de un mercado, un jugador, no puede desempeñar la posición de arquero, volante de creación o de contención, extremo y punta a la vez.

Así entonces, y de acuerdo con las características de su producto (el jugador, en este caso), elije usted aquel o aquellas posiciones de juego que más se ajusten a su perfil. De esta forma, podrá usted jugar, por mencionar una posición, en la línea de volantes, donde usted es superior a su competencia.

El consumidor que realmente requiere y anhela su producto o servicio, también es el cliente que debe usted procurar conserva el mayor tiempo posible sin que este vaya a desertar (previendo, claro está, que haga usted las cosas como corresponden), y a su vez, garantizando la retención y la reducción de los costos de adquisición de nuevos clientes.

O como quien dice, señor futbolista: Si juega en la posición indicada, con el desempeño esperado por el director técnico, así garantizará usted su permanencia en el onceno titular.

Determine cómo hará usted para vencer a la competencia— La sabiduría convencional dicta que, ‘si no se es el primero, se es el último’. Sin embargo, la noción no aplica literalmente en el entorno empresarial o de negocio o en lo personal, así la noción tenga algo de cierto o corresponda en ciertos casos.

El consumidor, no comprará dos productos o servicios similares, por lo que, si pretende usted cautivar la mayor parte posible de su segmento de mercado, debe ocupar el primer lugar en la mayoría de las mentes de su grupo objetivo, es decir que; debe su producto o servicio ser el ‘Top Of Mind’ del segmento.

Y, lo propio ocurre con el Director Técnico o el futbolista, si pretenden, claro está, ser los titulares inamovibles en sus respectivas posiciones.

Algunas de las mejores formas de mantener su producto o servicio en la mayoría de las mentes de su grupo objetivo o ‘Top Of Mind’, son: crear una marca novedosa en lo creativo, diferenciar su producto o servicio del resto de la multitud y valorar su producto o servicio en relación con su valor percibido.

Disponga cuáles competencias (capacidad, dominio, facultad, aptitud, habilidad, talento, pericia, destreza o disposición) requiere su producto o servicio para vencer a la competencia y retener así el éxito de su empresa o negocio o en lo personal— Por desgracia, ni las ganas, ni la pasión son suficientes para vencer a su competencia y alcanzar así la cima de su segmento (incluidos, sus proyectos personales).

El talento y las habilidades son igualmente cruciales.

De acuerdo con el proyecto, los objetivos o el entorno de mercado, necesita usted determinar cuáles de estas competencias, usted, su personal o colegas, requiere desarrollar, reclutar o comprender; no solo para vencer a su competencia, sino también para conservar los logros en su entorno de mercado o en el personal.

Determine el modelo administrativo que requiere o aquel que mejor se ajuste a las circunstancias, y como para así potenciar las competencias del equipo— Si su empresa o negocio está conformado por equipos, entonces, los líderes hacen las veces de entrenadores. Son responsables de desarrollar, apoyar e inspirar a sus empleados, colegas o a las personas de su entorno personal para que así realicen la mejor labor posible.

Ha de saber usted que, independiente, del talento bruto que tengan sus empleados o colegas o personas en su entorno personal, estas nunca alcanzarán su verdadero potencial, ni podrán colaborar con la empresa o el negocio o en lo personal para alcanzar los objetivos propuestos, si ellos no refinan sus habilidades y su disciplina, necesarias, para competir y alcanzar los propósitos. Y eso, mi estimado, es una labor que le corresponde al líder.

Preferible los principios que las tácticas— Coexistimos en una época en la que se ofrece incalculables volúmenes de información a través de la Internet. Por dicho canal, puede uno acceder a incontables contenidos que pueden aportarnos al próspero desarrollo empresarial o de negocio o personal.

Sin embargo, la reflexión crítica de todo este contenido es imperativa para así garantizar que dicha información se constituya en una verdadera fuente de provecho.

En ese orden de ideas, se hace necesario una estrategia adecuada para trazar la trayectoria y los medios con los cuales pueda usted alcanzar sus propósitos. Las personas, así como las empresas o los negocios se basan en principios aplicables a casi cualquier situación, los que, a su vez, aportan al logro de los objetivos a corto y largo plazo.