Abra un espacio para la reflexión semanal

Cuando se carga una agenda repleta de actividades académicas, entrenes de fútbol o cualesquiera otras según su labor, es difícil encontrar el espacio para reflexionar. No obstante, mejorar la calidad de sus ideales requiere de pensamiento desordenado y reflexivo. Dicha actividad le ayuda a examinar sus conjeturas, como a establecer conexiones entre pedazos sueltos de información. Así entonces:

¿Cómo puede usted sacar el tiempo para la reflexión semanal?

Depende, claro está, de su agenda y ritmo personal. Puede usted asignar el proceso de reflexión en un solo día, diga usted, por ejemplo, los domingos en la noche, para así proyectar la semana que recién comienza. O, también puede usted distribuir el susodicho espacio reflexivo en varios días de la semana, asignando, por ejemplo, 90 minutos entre tres días. Así mismo, puede usted también conjugar su espacio de reflexión con alguna otra actividad, como puede ser el trayecto de regreso a casa del entrene o en la mañana tomando el batido de banano con Tarrito Rojo.

Cualquiera que sea la estrategia que elija usted, garantice la periodicidad de la actividad en su calendario semanal, sin interrupciones, ni consultas irregulares de sus redes sociales, correos electrónicos, llamadas o reuniones.