Trascendiendo lo convencional

Este ensayo recoge, de manera clara y serena, las razones y criterios que orientan una decisión familiar clave: armonizar la formación académica de nuestro hijo con su proyección deportiva. Partimos del reconocimiento de su talento y trayectoria en el fútbol, así como del aporte del Colegio San Bartolomé La Merced en su desarrollo personal y social. Con ese marco, evaluamos la migración al bachillerato virtual de la UNAD como una alternativa que asegura continuidad académica, optimiza el uso del tiempo y abre una ventana realista para la preparación deportiva requerida.

La reflexión aquí expuesta integra dimensiones afectivas, académicas, deportivas y financieras. Asume que las oportunidades tienen tiempos concretos y que la indecisión también implica costos: competir exige planificación de 18 a 24 meses, disciplina y apoyo coherente. No se descalifica ninguna experiencia previa; por el contrario, se valoran los aprendizajes y las instituciones que han acompañado el proceso.

En síntesis, buscamos alinear educación media, proyecto futbolístico y bienestar integral, minimizando riesgos y maximizando oportunidades, con el propósito de respaldar —de forma responsable y sin ambigüedades— las aspiraciones de vida de nuestro hijo.

Ejes de percepción racional

Con nostalgia, pero pensando en nuestro hijo, nos corresponde dejar atrás las décadas de los setenta y ochenta que moldearon nuestra visión cultural y profesional.

Desde pequeño, nuestro hijo se perfiló para jugar fútbol: tiene talento y potencial. En su paso por Fortaleza F.C. fue uno de los dos mejores jugadores del equipo Élite 2001. En aquel entonces, razones ajenas a su voluntad interrumpieron durante tres años su formación deportiva. Hoy, en circunstancias distintas, no es momento de frenar de nuevo su proyección profesional, especialmente cuando, con esfuerzo y mérito propio, ha llegado a las Divisiones Menores de un club profesional.

El Colegio San Bartolomé La Merced ha sido un gran complemento académico en su formación personal y profesional. Allí ya consolidó su base social y cursó dos tercios de la formación previa a la educación superior. Para mí, ya es Bartolino. En consecuencia, migrar al programa de bachillerato virtual de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) es un formalismo que, por más incertidumbre que genere, resulta la decisión acertada si queremos apoyar incondicionalmente las aspiraciones de vida de nuestro hijo.

«El tiempo es relativo» —lo dijo Einstein. En cuanto a Tigres F.C., ya no tenemos margen de acción ni ventana para la indecisión. El año pasado, por la ida y vuelta con los permisos, privamos a nuestro hijo de jugar el Torneo Nacional Sub-17. En esa oportunidad el profesor Rafael Rodríguez Rodríguez no se molestó ni replicó: entendió que Caliman no estaba listo para asumir ese compromiso. Lo mismo ocurrirá más adelante si persistimos en la duda. Por otro lado, la planeación y gestión deportiva para aspirar a una beca en Estados Unidos requiere entre 18 y 24 meses de preparación (ver “Ejes de decisión informada: Becario, programa deportivo”).

«El dinero invertido en matrículas y pensiones del CSBLM también es relativo». «Algunas personas argumentan que promover el deporte como carrera profesional implica asumir demasiados riesgos y podría llevar al abandono académico. Aunque es cierto que hay riesgos, lo mismo aplica hoy para casi cualquier otra carrera. Quien quiera ser científico, por ejemplo, debe concentrarse y dejar de lado asuntos no relacionados con su campo. En esencia, la vida consiste en asumir riesgos. Promover el deporte como proyecto profesional es positivo para adolescentes de todos los ámbitos; se requieren más modelos a seguir para fomentar valores en la sociedad. Al mostrar que una carrera deportiva es alcanzable, esos modelos pueden tener un efecto social positivo».

Ejes de decisión informada

Hacer el bachillerato de manera virtual en Colombia (ICFES)

En los últimos años, el auge de carreras universitarias virtuales en Colombia, desde ingenierías hasta técnicas, maestrías y especializaciones, impulsó que la modalidad también llegara a los colegios, donde se busca mayor eficiencia en la administración del tiempo.

Las instituciones a distancia cuentan con las mismas regulaciones que un colegio tradicional. Suelen disponer de plataformas donde los estudiantes acceden a contenidos por asignatura y presentan evaluaciones desde su computador.

En Bogotá, varias instituciones ofrecen el bachillerato por ciclos (dos grados en un año), lo que permite completar el bachillerato en aproximadamente tres años. Fuente: ICFES

Programa de Bachillerato Virtual UNAD

Para ingresar a:

  • Ciclo 5 (grado 10.º) y Ciclo 6 (grado 11.º), cada uno con duración de 22 semanas, se requiere:
    • Tener 17 años o estar próximo a cumplirlos.
    • Haber culminado el grado 9.º de Educación Básica Secundaria.
    • Presentar certificaciones originales de 5.º a 9.º.
    • Manejo básico de medios informáticos (internet, correo electrónico, Office).
  • Adjuntar permiso autenticado del tutor o acudiente.

Fuente: Universidad Nacional Abierta y a Distancia

Provisión para la posteridad

  • Finalizar año 10 en CSBLM (febrero–junio): $1.331.000 × 5 = $6.655.000
  • Finalizar año 10 en UNAD: $1.202.200
    • Provisión año 10: $5.452.800 (81,94 %)
  • Finalizar año 11 en CSBLM: $1.331.000 × 9 = $11.979.000
  • Finalizar año 11 en UNAD (6 meses): $1.202.200
    • Provisión año 11: $10.776.800 (89,96 %)
  • Provisión total: $16.229.600

Becario de programa deportivo

Estudie y compita a tiempo completo para un equipo universitario estadounidense mientras obtiene una beca deportiva: una oportunidad única del sistema de deportes universitarios en EE. UU., semillero natural de ligas profesionales (p. ej., Tiger Woods, John Isner, Michael Jordan, Missy Franklin, Mia Hamm, Clint Dempsey fueron atletas universitarios).

Más de mil colegios y universidades ofrecen oportunidades para que estudiantes talentosos jueguen en sus equipos como medio para costear su educación. La clave es investigar meticulosamente y buscar las opciones adecuadas.

Puntos de inicio:

  • Empezar temprano. El proceso es competitivo y exige planificación. Inicie la investigación 18–24 meses antes de la fecha en que se planea ingresar a la universidad en EE. UU.
    Fuentes: College Scholarships USA; EducationUSA (sitio gubernamental).

En consecuencia

«Los individuos evolucionados nunca dejan de crecer ni acumulan lastres que entorpezcan su desarrollo. Cuando terminan su labor, pasan a la siguiente tarea. Así desarrollan grandeza y poder». —The Tao of Power (guía clásica de Lao-Tzu sobre liderazgo, influencia y excelencia).

Compromiso familiar

A la luz de los argumentos expuestos —académicos, deportivos, afectivos y financieros—optamos por una ruta coherente: habilitar la continuidad académica mediante el bachillerato virtual de la UNAD y, en paralelo, proteger la proyección deportiva ya alcanzada, evitando nuevas dilaciones. Esta decisión reconoce el valor de lo aprendido en el Colegio San Bartolomé La Merced, capitaliza la experiencia en Fortaleza F.C. y Tigres F.C., y se orienta a un plan realista de mediano plazo (18–24 meses) para explorar oportunidades universitarias en los Estados Unidos.

Nos comprometemos a:

  • Formalizar el tránsito al programa de bachillerato virtual (según requisitos vigentes) y sostener un desempeño académico responsable.
  • Asegurar la continuidad deportiva con Tigres F.C., priorizando el calendario competitivo y minimizando trámites que interfieran con los objetivos del equipo.
  • Implementar un plan con hitos trimestrales para preparación física y técnica, consolidación académica (incluido Saber 11/ICFES), construcción de portafolio deportivo y gestión de información con canales confiables (p. ej., EducationUSA).
  • Administrar con prudencia los recursos, aprovechando el ahorro proyectado, y monitorear periódicamente el bienestar integral de nuestro hijo.

Asumimos, con serenidad y determinación, que el tiempo y el dinero son relativos cuando se orientan a un proyecto de vida con sentido; que todo camino valioso conlleva riesgos; y que la grandeza se construye pasando, con disciplina, de una tarea a la siguiente. Agradecemos a quienes han acompañado este proceso (docentes y entrenadores) y reiteramos lo central: nuestro hijo es el protagonista de esta historia. A él, nuestro apoyo incondicional para que, con esfuerzo y mérito propio, lleve su formación y su fútbol tan lejos como su vocación y su carácter lo conduzcan.

Desenlace de esta aventura años más tarde

Fueron cuatro magníficos años de una aventura futbolera orientada a llegar al Fútbol Profesional Colombiano (FPC). Años invaluables de aprendizaje y experiencias que aportaron a la formación integral del popular Caliman.

Por circunstancias del destino y del intrincado entorno del fútbol empresarial, el resultado no fue el soñado. No obstante, con disciplina, esfuerzo y resiliencia se lograron hitos importantes: conformar el equipo Sub-20 y entrenar y competir con compañeros de toda índole que perseguían el mismo sueño en un equipo de alto rendimiento como Tigres F.C.

Y por supuesto, valió la pena: el sacrificio y el esfuerzo del trayecto fueron indiscutibles. Me siento orgulloso de haber sido parte, acompañante y uno de los artífices de este proyecto de vida.

En la universidad

Desde su ingreso a la Universidad, Caliman cursó dos semestres en el programa de Administración de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, etapa en la que fortaleció bases de gestión, análisis cuantitativo, trabajo en equipo y pensamiento estratégico. Posteriormente, en coherencia con su vocación creativa y su interés por la relación entre objeto, usuario y contexto, realizó transferencia a la Facultad de Arquitectura y Diseño, donde actualmente gestiona su título en Diseño Industrial. Lejos de ser un quiebre, esta transición supuso una evolución natural: integró la rigurosidad administrativa con la metodología proyectual y una mirada sistémica del diseño, lo que hoy se traduce en mejores decisiones, proyectos con propósito y una identidad profesional más sólida.

En paralelo, se mantuvo activo en los programas deportivos universitarios, sosteniendo rutinas de entrenamiento y participación competitiva cuando el calendario académico lo permitió. Esa disciplina cotidiana —planificación del tiempo, constancia, liderazgo y resiliencia— reforzó su desempeño en aula y taller: cumplir entregas bajo presión, iterar con criterio, comunicar hallazgos y aprender del error. El resultado es una experiencia fructífera en ambos frentes: una trayectoria académica consistente, un portafolio que refleja pensamiento estratégico y sensibilidad proyectual, y una ética de trabajo templada en la cancha.

De cara al porvenir, la combinación de gestión + diseño + fútbol amplía su horizonte profesional: diseño de productos y equipamiento deportivo, innovación centrada en el usuario, gestión de proyectos y emprendimiento. En suma, su paso por la Universidad confirma una tesis esencial: el deporte no compite con la academia, la potencia.


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