Más allá del prestigio, la posición social, el dinero o la aprobación

Que su proceder no esté ceñido solo por el prestigio, la posición social, el dinero o la aprobación. Tenga presente, y de acuerdo con lo que alguna vez sugiriera Paul Graham que, ‘el prestigio es como un poderoso imán que deforma incluso las creencias sobre aquello que usted disfruta. Le obliga a uno a trabajar no solo en lo que le gusta, sino en lo que le gustaría también. Dichos motivadores extrínsecos no tienen nada de malo y bien pueden llegar a sentirse como si fueran un reafirmante de nuestra existencia, pero a la postre, no logran que sea emocionante levantarse en las mañanas ni gratificante acostarse a dormir en la noche. Es más, con frecuencia se convierten en distractores de aquello que en realidad ofrece recompensas mucho más profundas.