La innovación de marca como alternativa de reactivación

Para innovar con éxito su marca, debe repensar su enfoque de producto, la trayectoria, la cultura y el consumidor o los clientes. Los relanzamientos de marca a menudo parecen sencillos, lógicos e inevitables cuando se explican en cursos de escuelas de negocios y se mencionan en los medios. Sin embargo, ha de saber usted que, pocos intentos de reactivación tienen éxito y, en el caso excepcional de que lo logre, suelen tardar años o décadas en producir resultados significativos.

Al respecto, algunas de las marcas notables que innovaron su estrategia de marketing y renovaron con éxito la fidelidad del consumidor o los clientes, lo lograron por haberse concentrado en un nuevo enfoque de producto, la trayectoria, la cultura y el consumidor o los clientes. Impulsados por cambios organizacionales y operativos, estos cuatro elementos se han convertido en los pilares de transformación de marca sostenible.

Aquellas marcas que logran innovarse, entienden que una identidad de marca distintiva es crucial para la recuperación de la marca. Cuanto más definida esté la identidad, más rigor rehabilitador ofrece al diseño, la comercialización y la identidad, y, por lo demás, permite que estas funciones se alineen para brindar una nueva experiencia de marca compartida. Una identidad de marca exclusiva se traduce en productos esenciales, que son la purificación del significado de marca.

Dichos componentes básicos de la marca ayudan a enfocar las innovaciones. Cada marca, sin importar los productos que venda, debe desarrollar componentes básicos como estos en su intento de reinventar la marca.

Una trayectoria de marca clara y convincente brinda contexto y narrativa a los productos, lo que puede ayudar a aumentar su atractivo. Cuando una marca vende productos, está vendiendo una trayectoria. Cuando el consumidor compra productos, está comprando dicha trayectoria.

En ese orden de ideas, la trayectoria unifica internamente la empresa o negocio y agiliza la toma de decisiones. Conecta la comunicación de la marca con su portafolio de productos, dirige la identidad para incorporar bases narrativas en los productos y agiliza la comercialización, el posicionamiento y el marketing.

La narrativa de marca, además de ser un componente valioso, también es fundamental para la adquisición y lealtad de los clientes. Una vez que el consumidor quede cautivo por la trayectoria de alguna marca, es más factible conservarlo como cliente que si solo compra el producto de tanto en vez.