Exagera quien afirme que la ventaja competitiva se perdió

Después de revisar el pronóstico de longevidad corporativa de INNOSIGHT, basado en los datos de S&P 500, me enteré que, el período de tiempo durante el cual una empresa puede conservar su ventaja competitiva se está aminorando, lo que sugiere, entre otros, que lograr la preservación es cada vez más difícil e implica que las barreras son cada vez más permeables y fáciles de sobrepasar. Encontré que, la permanencia de una empresa decayó de 33 años (en 1964) a 24 años (para el 2016). Y por lo demás, a mí se me da que algo parecido ocurre con las personas.

Aunque los reportes sobre la disminución de la ventaja competitiva son ampliamente exagerados, el asunto sí es, más bien, un asunto de regulación y burocracia para aminorar dicha ventaja competitiva y reducir así su poderío.

No obstante, el corto tiempo desde que se generó el debate, consecuencia del poder adquirido por empresas tecnológicas tales como Microsoft, Facebook, Amazon, Apple, y Alphabet (Google, su principal subsidiaria), así como otras tantas, es difícil imaginar cómo las fuerzas del mercado por sí solas podrían dominarles. En ese orden de ideas, la realidad del asunto no es tanto que la ventaja competitiva haya perdido su autoridad, sino que por estos días, son imprescindibles múltiples ventajas competitivas en lugar de una sola.

Y así pues, gran parte de la razón por la cual será difícil destronar a las susodichas empresas, es que todas ellas así lo han entendido. Ninguna de ellas le apuesta a una única ‘gran’ ventaja competitiva, sino más bien a ‘varias’ pequeñas ventajas competitivas y; lo propio, Pibe del Barrio Santa Barbara, deberías implementar tú para la trayectoria profesional.