El tono le imprime exclusividad a su mensaje

Las marcas a menudo andan tras esa magistral expresión propia de la que solo ellas pueden adueñarse y explotar comercialmente. Así pues, la única alternativa para realizar dicho cometido es concebir y adueñarse de la susodicha expresión antes de que algún otro lo haga por usted. Al respecto, diga usted, por ejemplo: Just Do It. Colgate Palmolive, Gillette, Nestlé o Adidas, probablemente, tuvieron la oportunidad de adueñarse de la pegajosa expresión, pero no lo hicieron, y así fue como Nike les ganó la partida hace treinta años.

El quid del asunto es que no somos tan exclusivos como creemos o pretendemos ser. En cuestión de identidad de marca, todos tendemos a hacer lo mismo que las demás marcas de la categoría o de la industria. En ese orden de ideas, y ya que en realidad no podemos ser exclusivos como consecuencia del entorno de mercado, debemos concentrar nuestro esfuerzo en parecer exclusivos.

Considere usted, por ejemplo, esta noción: ciertas personas adoran la Coca-Cola y detestan la Pepsi (o viceversa). ¿Sabía usted que los ingredientes de ambas gaseosas son esencialmente los mismos?

Así pues, y si pretende usted destacar su marca, quizás le sirva una que otra de las siguientes sugerencias fundamentadas en mi experiencia y trayectoria profesional como mercadólogo:

¿Cuáles son sus ideales? ¿Cuáles fueron las razones por las que concibió usted su emprendimiento? Apóyese en sus valores para orientar el tono de su comunicación. ¿Usted coordina entregas a domiciliario por una App para aparecer innovador, o porque las entregas a domicilio han sido parte de su familia por muchos años? Por alguna parte debe usted empezar.

¿Cuáles son los rasgos del carácter de su marca más relevantes? Si su marca fuera una persona: ¿Cómo sería? ¿Determinado y ecuánime, o estratégico y organizado? ¿Jugaría fútbol o pimpón? ¿Es de los que pide más papas fritas o más ensalada? Por estas líneas, va usted determinado quién se es y, a su vez va elaborando un retrato de su marca en 360 grados.

Determine el tono de su comunicación— Una vez entienda usted lo que su marca representa y quién se es, puede usted empezar a concebir cómo expresarlo: ¿Cómo hablará su marca? ¿Qué dirá su marca?

No se conforme con manifestarlo, represéntelo con hechos— Demuestre con acciones el significado que tiene el tono de comunicación de su marca. No se limite a ser solo una lista de atributos, haga que su narrativa tenga un significado particular. Tanto usted como su competencia podrán ser ‘Tigres’, pero a la postre, su narrativa de marca le pertenece solo a usted.

Concéntrese en quien se es y aduéñese de ese segmento. Procure ser inteligente, sencillo, y auténtico. Tenga presente que, su marca debe percibirse como si fuera una persona, ya que es entre la gente que se entabla la comunicación y, no entre marcas de predecible tono corporativo o comercial.