Defina una declaración familiar de misión

Qué temporada tan bárbara e implacable ha sido esta para el entorno del hogar. A medida que avanzamos en lo que esperamos sean tiempos mejores y menos estresante para todo el mundo, puede uno por lo pronto, ir asentando las bases para un porvenir familiar más satisfactorio. Para el efecto, pregúntense: ¿Cuál es la declaración de misión de nuestra familia? Quizás, el asunto de ‘misión’ desde la óptica del marketing le es familiar a algunos, pero para aquellos que no tienen clara la noción, les ofrezco algo de ilustración tal cual se lo aprendí a Philip Kotler en su texto, ‘Dirección de Mercadotecnia —Análisis, Planeación, Implementación y Control—: En el entorno de los negocios, cada unidad necesita definir su misión específica dentro del contexto aún más amplio de una empresa. Es decir, les corresponde definir sus diversos campos de acción en forma más específica: sus productos y aplicaciones, su nivel de competencia, segmentos de mercado, posición vertical y geográfica. Tienen que definir, asimismo, sus metas y políticas específicas como un negocio independiente. Cierto, ya en el entorno familiar, la cuestión puede parecer cursi, aunque desarrollar un propósito claro lo ayudará a usted y a su familia a mantenerse unidos y encaminados en este trayecto retrechero hacía el porvenir que, a todos nos pone a hacer malabares entre nuestro quehacer profesional y nuestra responsabilidad con las actividades propias del hogar. Así mismo, una declaratoria de ‘misión’, lo ayudará a establecer prioridades y a dejar las cosas que no encajan con la ‘misión’ familiar. Una vez que haya identificado su propósito familiar, redacte una declaración de ‘misión’ breve, ágil y memorable, y repítalo en voz alta siempre que perciba la necesidad de iniciarse de nuevo. Luego, establezca metas específicas e individuales que se alineen con su propósito. Escríbalas y conciba un plan para ejecutarlas, midiendo su evolución a lo largo del período establecido para alcanzarlas. Este proceso debería ser divertido para todos, no un quehacer más. Compruebe sus metas periódicamente y planifique actividades familiares que le permitan aportar en su misión como equipo. Después de todo, comparten como familia la misma barca, particularmente, por estos días de turbulencia e incertidumbre.