Conserve la calma bajo presión

Cuando nos enfrentamos a una situación de alto estrés, nuestro cuerpo entra instintivamente en modo ‘combativo o retirada’. Sin embargo, una investigación reciente ha demostrado que uno si puede regular eficazmente sus emociones en dichos momentos. De hecho, puede uno pasar a un estado superior de disposición que convoca a la colaboración, la creatividad y la prosperidad. Para el efecto, empiece por recordarse a sí mismo que una reacción biológica al estrés es absolutamente normal y, luego dirija su atención a cualquier respuesta física o emocional que esté percibiendo en el susodicho instante. ¿Su corazón se acelera? ¿Siente un nudo en el estómago? A continuación, recuerde momentos anteriores en los que haya superado el estrés y la incertidumbre; esto le proporcionará algo de alivio al traer a su memoria que, independientemente de lo que esté percibiendo en ese momento particular, lo superará. Para retomar el polo a tierra en el presente, establezca una intención consciente. Es decir, deje ir su necesidad imperativa de servir a su ego y recuerde su propósito en el susodicho momento. Por último, comprométase con la tarea o labor en cuestión y confíe en el proceso. Comprender nuestras reacciones biológicas en situaciones de alto estrés nos da una senda a seguir. En ese orden de ideas, puede usted elegir si transita por dicha senda o luchar contra él.