Así de sencillo es desarrollar vínculos robustos entre marca y consumidor

Construir un vínculo saludable entre marca y consumidor requiere mucho más que anuncios por palabra y su correspondiente andamiaje de analítica. En el tiempo, el consumidor siempre ha estado predispuesto a entablar vínculos comerciales con aquellas marcas que responden a sus necesidades de producto o servicio, atención y respaldo oportuno al cliente.

De esta forma, y una vez que el cliente adopta una marca en particular, éste le retribuirá al comprar su producto o servicio; incluso, pagando un precio premium si fuera el caso, manteniéndose leal, intercediendo y defendiendo la marca.

Por lo general, aquellas empresas o negocios que centran su estrategia exclusivamente en lo digital, lo hacen porque no creen en dicho vínculo comercial o, porque consideran que su marca de alguna manera es aburrida, insulsa, o demasiada utilitaria.

No obstante, es oportuno si dichas empresas o negocios reconsideran su percepción al respecto, considerando que preguntar al consumidor, ‘qué es aquello que hace tan especial a su marca preferida’, es todo lo que en realidad se requiere para comprender las implicaciones del asunto.

Del entendimiento que deja la investigación de mercados, aquí le comparto una que otra noción, como para que logre usted desarrollar un vínculo robusto entre marca y consumidor (‘cooperante’), y puesto que así es como el cliente logra percibir ciertos aspectos la marca, entre otros, que:

  • Está presente en el entorno digital.
  • Apoya el desarrollo y la optimización de las relaciones entre la audiencia objetivo y la marca.
  • Se preocupa por mantener una comunicación o diálogo con aquellos que así lo requieran.
  • Le hace parte de cualquier proceso de innovación que eche a andar.
  • Es una fuente significativa e inagotable de satisfacción existencial.
  • Apoya al consumidor en momentos difíciles.
  • Le facilita al consumidor expresar sus nociones, ideales, y expectativas.
  • Le provee a la audiencia objetivo una plataforma de interacción virtual o presencial.
  • Le merece respeto porque consume la marca y porque es una de las posesiones más valoradas por el consumidor.
  • Parece entender las necesidades y expectativas del cliente.

Así entonces, qué es aquello en común que tienen los anteriores diez comportamientos de marca. En esencia, que dichas afirmaciones describen a aquellas marcas que entienden la prerrogativa de cuatro nociones fundamentales sobre los vínculos comerciales:

  1. Los vínculos robustos entre marca y consumidor requieren de presencia permanente, independiente, de si es virtual o presencial. Por lo tanto, es imperativo mantener activos los canales de diálogo o hacer presencia cuando la situación así lo amerita.
  2. Que una marca establezca un vínculo con el consumidor, significa que esta empieza a hacer parte del círculo social del cliente; ya que así éste logra ampliar su círculo de amistades actuales, concediéndose la oportunidad de conectar con una audiencia en común mucho más amplia.
  3. Un vínculo robusto expande la identidad de marca del consumidor, considerando que aquellas marcas que comparten sus valores lo comprenden, ‘lo ayudan a expresar su identidad’, o ‘lo ayudan a ganar mayor respeto’, por lo demás, ‘agregando valor a su existencia’.
  4. Realizar actividades en conjunto fortalece y estrecha dicho vínculo, ya que al proveer entretenimiento a la existencia del cliente, la marca lo invita a ser parte de su proceso de innovación.

O como quien dice, para desarrollar y consolidar un vínculo comercial entre marca y consumidor; la marca debe hacer presencia continuamente en el entorno del consumidor, debe facilitarle una comunidad en la que éste pueda socializar sus valores, su proceder y sus acciones compartidas con los demás miembros del susodicho dominio.