Toca transformar para optimizar

Tanto en lo personal, como en el negocio, la oportunidad de desarrollo más relevante para promover un porvenir productivo saludable, está en concebir las circunstancias necesarias para implementar la transformación a gran escala. Los amigos, colegas, asociados y clientes deben ser sus aliados al momento de razonar a favor de la renovación. Al respecto, también tenga presente que, la iniciativa de reformar, no es necesariamente es una consecuencia de algún evento adverso o situación perjudicial en el negocio o en lo personal. Sencillamente, es una señal de vitalidad. Por el contrario, ignorar dicha señal de vitalidad, sí es síntoma de paralización. En ese orden de ideas, y como para ilustrar la noción, pueda ser que de sus días de bachiller, usted también recuerda aquellos experimentos en la clase de Ciencias Naturales. A mí, todavía me impresiona la forma en que saltaba la rana para escapar de una muerte segura, cada vez que se le soltaba en un recipiente con agua hirviendo. O, cómo la rana, adormilada, aceptaba su destino fatal en un acto de adaptación momentánea, si se le zambullía en un recipiente con agua fría al que se le aumentaba gradualmente la temperatura hasta el punto de ebullición. Bueno. Algo similar ocurre con las personas, las empresas y los negocios. A pesar de las señales de su entorno, la gran mayoría, así como la rana adormilada, prefiere alcanzar un punto de desempeño mediocre o aguantar hasta que el ardor sea insoportable, antes de siquiera considerar que el tiempo de la transformación se ha llegado. Para entonces, la vuelta será demasiado tarde. El entorno habrá alcanzado el punto de ebullición y, ese, mi estimado, marcará el final de su empresa o negocio, o el suyo como persona. En fin. Para evitar semejante desenlace tan lúgubre, mi recomendación es sencilla: “Asuma, ‘el ahora’, como el momento indicado para evolucionar”. Al respecto, y considerando que las personas, las empresas y los negocios coexisten y producen en distintos tipos de entorno, cada cual con sus respectivas experiencias, no existe realmente una senda de transformación general por la cual transitar. Sin embargo, cada vez que embarque usted en alguna oportunidad de transformación, debe cuidar y respetar ciertas normas, como lo es la integridad, entre otras.