Toca seguir inspirando a pesar de la adversidad

Con cada salida en falso o cada ministro incompetente que el presidente Gustavo Petro Urrego asigna en carteras fundamentales, siente uno cómo la respiración parece faltarle. Sin embargo, qué más da. Toca seguir inspirando para elevar el estándar y demostrar así dicha gestión presidencial improvisada, amañada, populista e incompetente; particularmente, si usted, también ejerce su profesión con altos modelos de calidad y niveles de estrés por estos días de absoluta incertidumbre. No obstante, para contrarrestar semejante tensión, exista una herramienta efectiva, a la que todos tenemos acceso inmediato, indistinto de la afiliación política, ya que dicho instrumento, no es más que nuestra propia respiración.

Puede parecer simple o hasta soso, pero cuando se hace correctamente, la respiración puede marcar la diferencia entre el pánico y la resistencia (civil).

La investigación científica muestra que ciertas emociones están asociadas con diferentes formas de respiración. Diga usted, por ejemplo; cuando se siente ansioso o enojado, la respiración se vuelve irregular, corta y agitada. Por el contrario, cuando se percibe alegría o relajación, la respiración será regular, profunda y calmada.

Y, lo crea o no, cuando se siguen patrones de respiración asociados con distintas emociones, comienza uno a percibir las emociones correspondientes.

Por ende, la próxima vez que, perciba que el estrés comienza a brotar por alguna barbariedad cometida por el presidente de los nadies y las nadies o porque el nivel de calidad con el que ejerce su profesión conllevan altos niveles de estrés, intente cambiar la proporción entre inhalación y exhalación: Cuando usted inhala, su frecuencia cardíaca se acelera. Cuando exhala, se ralentiza.

En ese orden de ideas, tómese unos minutos y respire contando hasta cinco (o hasta 50 si se trata de alguna salvajada en la gestión del gobierno Petro) y exhale contando hasta 10 (o hasta 100 si el asunto es de Estado); esto calmará su sistema nervioso y mantendrá el estrés a raya.

Al ajustar su respiración, comenzará a sentirse un poco mejor para afrontar el llamado que sea, incluido, este desafortunado gobierno de izquierda, que unos cuantos insensatos decidieron elegir.