Por si pretende incursionar como profesional autónomo

Existe una razón para la expresión, ‘salto de fe’, particularmente, cuando de hacer la transición de profesional asalariado a autónomo se trata. El asunto es complejo, incluso, hasta para los profesionales más experimentados, pues, soltar las comodidades y seguridad del asalariado por emprender como profesional autónomo o en freelance hacía lo que parece todo un mar de incertidumbres es un salto aterrador.

Al respecto y desde mi propia experiencia, les comparto que, para dar ese gran salto de fe que es la transición de asalariado a profesional autónomo, me tocó desarrollar una red de contactos, conseguir algunos clientes de base y dedicar buena parte de mi tiempo hurgando mis cuentas de ahorro, así como solicitando uno que otro crédito antes de poner mi nombre en el letrero.

Con el correr de los años, también me ha tocado bandear uno que otro temporal económico, aunque, igual, he celebrado innumerables contratos y retribuciones financieras.

No obstante, lo más significativo de todo mi trayectoria profesional como autónomo o en freelance, es que he aprendido a tolerar la ansiedad e incertidumbre propios de un flujo de ingresos tanto irregular como impredecible.

Así mismo, me siento a gusto y disfruto poder establecer mis propios horarios, decidir qué asignaciones contractuales y clientes incorporar a mi portafolio profesional y, por lo demás; poder administrar un estilo de vida más saludable.

A saber, parte indispensable de ser un emprendedor de tiempo completo, es aprender a adaptarse sobre la marcha, particularmente, por estos días de incertidumbre y volatilidad económica.

Para buena parte de nosotros, las repercusiones por dos años de pandemia, se han transformado en un curso acelerado e intensivo.

No obstante, se me da que, el despido laboral, a pesar de todo lo desalentador que parece, es una oportunidad para asumir tan temible incertidumbre e intentar incursionar en el segmento del profesional autónomo o en freelance.

Aunque, ha de saber usted que, si bien es cierto que animo a los profesionales para que trasciendan de asalariado a autónomo (trayectoria profesional que se rige por sus propias reglas), es de vital importancia comprender la realidad de ser un profesional autónomo o en freelance.

Después de todo, dicha trayectoria ofrece múltiples beneficios, aunque también requiere grandes sacrificios.

Para alcanzar el éxito, es fundamental generar estrategias efectivas, diga usted, por ejemplo; establecer una red de contactos en alguna plataforma digital dispuesta para el efecto; alimentar y mantener su registro de trayectoria profesional a lo largo y ancho del entorno digital, nutriendo su sitio Web, blog o redes sociales con contenido relevante, con la finalidad de transformar la audiencia objetivo en prospectos o clientes activos.

Desafortunadamente, no existe por ahí alguna escuela para emprendedores, más allá de aquellos que compartimos nuestras experiencias, por la que es relevante animarse por cuenta propia a desarrollar habilidades complementarias que lo ayuden a distinguirse en un segmento tan atomizado como lo es el de los profesionales autónomos o en freelance.

A pesar de que puede parecer un panorama económico poco alentador, las oportunidades para el profesional autónomo aumentan de forma exponencial con el tiempo, considerando, entre otros, el impacto económico de la pandemia.

Con buena parte de la humanidad en proceso de recuperación tras dos años de medidas restrictivas, muchas industrias no logran despegar a pesar de los incentivos ofrecidos.

En ese orden de ideas, es probable que la racha de despidos masivos persista en algunos lugares, considerando que, el entorno organizacional se ha visto en la necesidad de apelar múltiples formas de reducir los costos de operación.

Si este contenido, por casualidad, ha captado su atención, ha de saber que, en una próxima entrada, compartiré los beneficios de trascender de la práctica profesional asalariada a la autónoma o en freelance. Hasta entonces.