Peligro inminente para el porvenir de la propiedad individual

Del porvenir de la propiedad de los colombianos no hay más que incertidumbre, y eso, que el presidente electo todavía ni se posesiona. Así es, estamos ad portas de una nueva era de la propiedad, y así como en cualquier proceso de innovación, las marcas también pueden capitalizar los escenarios de propiedad emergente.

El Web 3 (es una noción para una nueva iteración de la Internet que, incorpora conceptos como la descentralización, a través de formatos de legajador de distribución, tales como las tecnologías de cadena de bloques y la economía simbólica. El concepto, todavía está evolucionando y definiéndose, y como tal, no existe una definición canónica universalmente aceptada.); los servicios de alquiler; las compras en grupo y los mercados secundarios están generando novedosas alternativas a la propiedad individual.

Estos nuevos modelos de propiedad afectan la forma en que las marcas comercializan sus productos o servicios, cómo retienen y recompensan al cliente o consumidor, y cómo pueden lanzar y administrar los nuevos modelos comerciales y flujos de ingresos.

Actualmente, la mayoría de las empresas se centran en la propiedad individual. Comercializan y venden sus productos o servicios a clientes o consumidores individuales, quienes luego individualmente consideran, evalúan y toman sus respectivas decisiones de compra.

En la última década, dicho modelo se ha considerado cada vez menos atractivo desde el punto de vista ambiental, social y económico.

A medida que vayan emergiendo y consolidándose los nuevos arquetipos de propiedad, tendremos la oportunidad de evaluar la ideología de la propiedad individual y explorar la viabilidad de sus alternativas.

A saber, los cinco tipos de propiedad son:

  1. Propiedad individual
  2. Propiedad temporal
  3. Propiedad compartida
  4. Propiedad fraccionada
  5. Propiedad de economía simbólica.

Cada uno tiene su propia lógica operativa, ideología, sistema de valores, estructura organizativa y moneda.

Propiedad individual— es el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones que las que imponga la ley.

Propiedad temporal— La propiedad temporal (alquileres) ha sido un segmento de rápido crecimiento, en categorías que van desde bienes raíces hasta ropa, automóviles, bolsos y accesorios, herramientas y ropa para niños.

La propiedad temporal en ciertas categorías, tales como ropa y accesorios de moda, y con ciertos datos demográficos y ubicaciones, está reemplazando o complementando en gran medida la propiedad individual. En los Estados Unidos, diga usted, por ejemplo; el segmento de alquiler de ropa en línea actualmente tiene un crecimiento interanual de casi el 26 por ciento.

Propiedad compartida— En la propiedad compartida, un grupo de personas es copropietario del mismo artículo y el artículo se utiliza en rotación entre los miembros del grupo. Este escenario es particularmente viable para grupos pequeños e íntimos de amigos, que comparten gustos y se conocen lo suficientemente bien como para compartir joyas, relojes, bolsos y ropa (si tienen la misma talla).

El acceso al artículo es obligatorio por participación de propiedad: los miembros del grupo que pagaron más obtienen proporcionalmente más acceso a los artículos (pueden tenerlos por más tiempo) o tienen acceso preferencial (pueden usarlos primero). La propiedad compartida de aviones y helicópteros privados o segundas residencias y alojamiento de lujo se asigna en función de esta dinámica de membresía.

Para las empresas, la propiedad compartida abre nuevas fuentes de ingresos, tácticas de gestión de relaciones con los clientes y consumidores, así como con los programas de fidelización.

Con la propiedad compartida, la adquisición de clientes o consumidores es más barata (porque estos tienden a enganchar a sus amigos) y como usted ya sabe, la comercialización depende de la demanda.

La propiedad compartida tiene el potencial de aumentar el valor promedio de los pedidos, porque los clientes pueden permitirse comprar artículos de mayor precio debido a la asociación de sus recursos.

Propiedad fraccionada— La propiedad fraccionada, presenta al ‘consumidor como inversor’. En este segmento de propiedad, las compras se consideran inversiones y los elementos se gestionan como activos. Los artículos pueden variar desde vinos exóticos y calzado hasta algún token no fungible o activo criptográfico que tiene la capacidad de ser único e irrepetible (NFT, de sus siglas en inglés) u obras de arte. Así pues, las fracciones de propiedad se negocian como acciones en el mercado de valores.

Para el efecto, ya existen múltiples plataformas virtuales (v.g. Otis, GOAT, SNKRS, Rally Rd) que brindan propiedad fraccionada. Una vez que se revende un artículo, sus propietarios comparten las ganancias proporcionalmente a su inversión.

Propiedad de economía simbólica— Movimiento de capitales y tasas de cambio como motor de la economía mundial en lugar de la economía real (flujo de bienes y servicios), siendo la primera independiente de la segunda.

En últimas, y como usted podrá ya percibir, no solo será el presidente electo de los colombianos quien (sin posesionarse aún), pone a tambalear el concepto de propiedad individual. Al aventajado ‘megalómano empeñado en hacer historia grande a partir de la anécdota tragicómica del M-19’, le han salido cuatro contendores de peso. Al respecto, y a pesar de que algunos compatriotas no caben de la dicha con su decisión electoral; ‘cuando realidad y fantasía inevitablemente se estrellan, lo que queda es pobreza, desilusión, desorden y fracaso’.