Cinco razones por las que despiden a los empleados y las medidas proactivas para ejercer el control de su trayectoria profesional

¿Cómo recuperar el control de la trayectoria profesional?

En un contexto de mercados contraídos, recuperación económica lenta y elevada incertidumbre de política pública, las organizaciones siguen ajustando estructuras y plantillas. Aunque ningún profesional puede blindarse por completo frente a un recorte, sí puede reducir su vulnerabilidad si comprende los motivos más frecuentes de despido y actúa de manera deliberada para mitigarlos… A continuación se exponen cinco causas habituales y un conjunto de medidas proactivas, prácticas y medibles para afrontarlas.

Estancamiento por falta de habilidades

Riesgo: cuando las necesidades del negocio evolucionan y una persona no actualiza su perfil, se vuelve prescindible.

Medidas proactivas

  • Mapeo de brechas trimestral: listar competencias críticas de la unidad (técnicas y de negocio) y calificarse de 1–5; priorizar dos brechas por trimestre.
  • Plan 70–20–10: 70% proyectos desafiantes, 20% mentoría/pareja de aprendizaje, 10% cursos con certificación visible en intranet/LinkedIn.
  • Portafolio de impacto: documentar casos (problema → acción → resultado con métricas) y mantener repositorio accesible.
  • Señales de avance: obtener al menos una certificación o una responsabilidad nueva cada 6 meses; participar como ponente en un foro interno al semestre.

“Solo supervisa, no realiza”

Riesgo: liderazgos alejados de la ejecución pueden percibirse como poco esenciales cuando aprieta el presupuesto.

Medidas proactivas

  • Liderazgo “mano en el teclado” (10–20%): reservar parte de la semana para tareas visibles de alto apalancamiento (p. ej., definir el marco analítico, escribir el PRD crítico, codificar el prototipo inicial).
  • Reuniones que producen entregables: cada reunión que dirige culmina en una decisión, un documento o un cambio en el tablero de trabajo.
  • Evitar la microgestión: acordar resultados, no pasos; tableros Kanban y check-ins quincenales.
  • Señales de avance: dos iniciativas al trimestre donde el liderazgo contribuya de forma técnica/operativa demostrable.

Invisibilidad organizacional

Riesgo: si la alta dirección no sabe quién es alguien ni qué valor genera, esa posición es un blanco fácil.

Medidas proactivas

  • Matriz de relaciones 15×15: identificar 15 actores clave y sostener 15 interacciones de valor en 90 días (demo, co-creación, retro).
  • Boletín de impacto mensual: resumen de logros con métricas y agradecimientos cruzados; distribuirlo a patrocinadores y áreas adyacentes.
  • Presentaciones ejecutivas (one-pager): traducir lo técnico a lenguaje de negocio (ahorro, ingresos, riesgo).
  • Señales de avance: ser invitado/a a dos foros de decisión fuera del equipo por trimestre; recibir al menos un reconocimiento interáreas al mes.

Deslocalización y automatización

Riesgo: funciones estandarizables o intensivas en tareas repetitivas son candidatas a externalización o a sustitución por tecnología.

Medidas proactivas

  • Diagnóstico de sustituibilidad: clasificar tareas propias en “automatizables”, “delegables” y “estratégicas”.
  • Moverse a la parte alta de la cadena de valor: especializarse en diseño de soluciones, gobierno de datos, seguridad, gestión del cambio, relación con el cliente, o integración humano-IA.
  • Cocreación con tecnología: aprender a dirigir (no resistir) herramientas de automatización; proponer pilotos que ahorren costo/tiempo.
  • Señales de avance: liderar un caso de uso de eficiencia por trimestre; lograr que ≥20% del tiempo propio pase de tareas repetitivas a estratégicas en 6 meses.

Bajo rendimiento (o su percepción)

Riesgo: la evaluación del gerente determina la permanencia. Aun con esfuerzos válidos, la percepción manda.

Medidas proactivas

  • Contrato de expectativas en 30–60–90 días: metas SMART, métricas, riesgos y soporte requerido; revisiones quincenales.
  • Feedback feed-forward: pedir retro específica (“¿Qué cambiaría para que este entregable sea sobresaliente?”) y acordar la mejora observable en la siguiente iteración.
  • Gestión de riesgos temprana: escalar bloqueos con propuestas A/B; documentar acuerdos.
  • Señales de avance: calificación de desempeño en el cuartil superior o, mínimo, evidencia de mejora continua respaldada por datos y testimonios.

Plan de 90 días para recuperar el control

Semanas 1–2

  • Diagnóstico de brechas y sustituibilidad; elaboración del one-pager de valor actual.
  • Alineación 1:1 con la jefatura (metas 90 días y métricas).

Semanas 3–6

  • Ejecución de dos victorias rápidas con impacto medible.
  • Inicio de un piloto de automatización/desburocratización.
  • Dos presentaciones de avance a áreas clave.

Semanas 7–10

  • Certificación/curso breve completado; mentoría activa.
  • Evidencia de ahorro/ingresos/riesgo mitigado publicada en el boletín mensual.

Semanas 11–13

  • Retro formal 360 acotada (jefe, par, cliente interno); ajustes.
  • Preparación de un derrotero semestral y propuesta de rol evolucionado.

Lista de verificación esencial

  • ¿El trabajo que se realiza hoy sigue siendo crítico para la estrategia del negocio?
  • ¿Existen dos pruebas recientes (datos y patrocinio) de que el impacto es visible?
  • ¿Al menos una parte de la semana se dedica a contribución directa?
  • ¿Se está aprendiendo algo transferible y demandado en el mercado cada trimestre?
  • ¿Hay un plan por escrito para automatizar o elevar las tareas repetibles?
  • ¿Las expectativas con la jefatura están por escrito y revisadas?

Cierre

Nadie controla por completo los ciclos económicos o las decisiones corporativas. Sí está en manos de cada profesional elevar su relevancia, visibilidad y adaptabilidad. Convertir estas cinco fuentes de riesgo en un plan con métricas y cadencia de revisión es, hoy, la mejor póliza de estabilidad y el trampolín para la siguiente oportunidad.


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