La impotencia a menudo se percibe como un peso que nos impide actuar y tomar decisiones. Es un estado que todos experimentamos, independiente, de si usted es un estudiante universitario que no está seguro de cuál será el siguiente paso, un empresario que enfrenta reveses inesperados o un propietario de una pequeña empresa que enfrenta cambios económicos. En tiempos de incertidumbre, cuando la vida nos lanza toda suerte de encrucijadas y sentimos que no tenemos el control, es natural sentir una sensación de impotencia. Pero, como nos recuerda la Dra. Lisa Liggins-Chambers, Ph.D., incluso en estos momentos abrumadores, cuando el camino por delante es confuso, hay formas de recuperar el equilibrio y desarrollar resiliencia para así transformar los sentimientos de impotencia en objetivos significativos y alcanzables.
Al reconocer nuestras emociones, establecer límites claros y buscar el apoyo de nuestras comunidades, podemos comenzar a ver pequeñas oportunidades de progreso. El poder radica en enfocarnos en lo que podemos controlar, por pequeño que sea. Desde esta perspectiva, la impotencia no es un punto de impedimento, sino un estímulo para redefinir nuestros movimientos, abordar los desafíos de manera estratégica y reconstruir un sentido de propósito y autonomía, un objetivo a la vez.
Reconozca y acepte sus sentimientos
Es tentador dejar de lado los sentimientos de frustración o impotencia como signos de debilidad, pero el primer paso para recuperar el control es reconocer cómo nos sentimos realmente.
Así como escucharíamos a un amigo en necesidad, debemos permitirnos procesar nuestras propias emociones. Por ejemplo, si un proyecto no está dando los resultados esperados o si las fuerzas externas están afectando las ventas, tómese un momento para reconocer la frustración.
Esta aceptación es un acto poderoso; evita que las emociones se intensifiquen y, en cambio, las transforma en nociones sobre lo que necesitamos para seguir adelante.
Establezca sus límites
En una era en la que las actualizaciones de noticias son constantes, es fácil sentirse abrumado por el gran volumen de información (particularmente, si son noticias concernientes al desgobierno e ineptitud del presidente Gustavo Petro). Sin embargo, involucrarse constantemente con la negatividad no resuelve los problemas; a menudo los exacerba.
Una estrategia útil es establecer límites en el consumo de medios. Por ejemplo, si usted es el propietario de una pequeña empresa que enfrenta condiciones de mercado fluctuantes, limita el tiempo que pasa leyendo pronósticos económicos o noticias que le generen ansiedad. Priorice el tiempo para la información que sea procesable y directamente relevante para sus decisiones, lo que puede ayudarle a conservar energía para las labores significativas.
Interactúe con su comunidad
Cuando la gente se siente impotente, el instinto natural puede ser retirarse. Sin embargo, conectarse con otros puede ofrecer nuevas perspectivas y apoyo.
Los emprendedores, por ejemplo, a menudo encuentran fuerza en la comunidad, ya sea a través de grupos de redes, asociaciones comerciales o incluso foros en línea donde otros comparten objetivos y desafíos similares.
Ya sea que se trate de compartir soluciones, desahogar frustraciones o aprender de las experiencias de los demás, encontrar apoyo entre pares refuerza la noción de que no estamos solos.
Para un estudiante universitario que se siente abrumado por el trabajo académico, unirse a un grupo de estudio puede crear un sentido de camaradería y responsabilidad compartida.
Cambie el enfoque a aquello que puede usted controlar
En situaciones desafiantes, es útil concentrarse en avances pequeños y procesables. Por ejemplo, si un emprendedor descubre que el crecimiento de su negocio se estanca, la sensación de control regresa cuando identifica áreas a su alcance, como mejorar el servicio al cliente, explorar una nueva táctica de marketing o ajustar su inventario.
Las pequeñas acciones pueden convertirse en un cambio sustancial con el tiempo, pero también brindan la recompensa inmediata de sentirse capacitado para marcar una diferencia.
Los estudiantes universitarios pueden aplicar esto estableciendo metas de estudio manejables, lo que les permite sentirse más en control de su progreso académico.
Tenga en cuenta el panorama general
Desarrollar la resiliencia no se trata de lograr la perfección, sino más bien de aprender de los reveses y avanzar con una comprensión más profunda.
Cuando se encuentre con obstáculos, como un revés comercial o una caída en la productividad personal, considérelos como parte de un trayecto más extenso. Los reveses se convierten en oportunidades de aprendizaje.
Los emprendedores pueden cuestionarse: “¿Qué aprendí de las cifras de ventas de este mes?”, mientras que los estudiantes pueden reflexionar sobre qué hábitos de estudio funcionaron o no durante el semestre.
Reflexiones finales
La resiliencia y la sensación de control no se construyen en un día, pero con cada pequeño paso, se fortalecen. Al reconocer las emociones, establecer límites, buscar una comunidad, tomar medidas viables y ver el panorama general, no solo superamos tiempos difíciles, sino que también salimos con un renovado sentido de propósito y fortaleza interior.
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