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Tres razones por las que dejé de usar tanto mi celular

De un sencillo sondeo realizado entre mis colegas mercadólogos, hallé que a muchos de ellos les gustaría pasar menos tiempo conectados a sus teléfonos. Sin embargo, al preguntar los motivos de dicho propósito, muchos de ellos en realidad parecían no tener para el efecto una razón muy clara que digamos.

En ese orden de ideas, les sugerí que, para hacer un cambio real, debe uno comprender por qué quiere usar menos su teléfono, tal cual lo leí en un artículo del Washington Business Journal. Tiene uno una mejor oportunidad de lograr su propósito si identifica exactamente aquello que lo motiva. Aquí tres de mis razones que, al parecer son bastante comunes entre los profesionales que procuran un alto rendimiento:

Concentrar mejor en el domicilio o en la oficina— Dispongo mi teléfono en modo silencio, apago los datos para evitar molestas notificaciones o, lo que es aún mucho mejor, guardo mi teléfono en algún lugar fuera de mi alcance.

Establecer estrictos límites de acceso digital— Prefiero el teléfono fijo que tengo en mi oficina, en casos extremos, podría hasta reemplazar mi ‘teléfono inteligente’ por ‘una flecha’ (un modelo más básico), y establecí reglas estrictas para mis dispositivos, como clausurar el teléfono cuando comparto con mi familia en el comedor o en cualquier otra área social.

Para dejar de ser descortés— En espacios de socialización, apago mi teléfono, desactivo las notificaciones de redes sociales y hasta establezco una multa para quien revise su teléfono (el que la infringe, paga la cuenta).

En realidad, el asunto no es tan complicado como parece. Particularmente, por estos días en los que es cada vez más evidente la necesidad imperativa de desintoxicación digital, considerando el tiempo que allí se pierde entre la bulla y la guachafita, tal cual en un lugar en donde las nueces brillan por su ausencia. Inténtelo, y obtenga más tiempo productivo.

¡Hágale pues mijo, que no viene carro!

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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