Disponer una mentalidad abierta en su entorno profesional respecto a nuevos colegas, productos, estrategias o modelos de negocio, es fundamental para el éxito. ¿Pero cómo desarrollar dicha habilidad? Del artículo, “Most respectful of the truth”: Exploring open-mindedness with Mark Lenker, de Sarah Hartman-Caverly, The Office for Intellectual Freedom of the American Library Association, entendí que, existen varios aspectos que puede uno adoptar para lograrlo. Por un lado, entonces, puede usted interactuar con aquellas personas que no acostumbra por lo general. A medida que encuentre nuevas formas de proceder distintas a aquellas habituales que considera usted como las mejores, su mente irá mejorando al aceptar nuevos enfoques y nociones. Sin embargo, y si es usted de aquellos que prefieren una alternativa más reservada, puede usted entonces leer ficción. Los libros pueden preparar su mente para que sienta curiosidad por las experiencias y opiniones de los demás. Otra alternativa discreta, es la reflexión profunda que, entre otros, predispone a las personas a la reflexión de sus propias ideas, según ha sido plenamente demostrado. En últimas, y si por casualidad es usted de aquellos que tiende a atascarse en el trayecto, existe un truco sencillo que puede ensayar: inicie sus oraciones con la expresión, ‘podría estar equivocado, aunque…’ Dicha aproximación, transmite su predisposición a la apertura hacia los demás y lo obliga a iniciar conversaciones con la firma resolución de ajustar o modificar sus puntos de vista.
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