Tengo por norma sugerir a mis asociados que, si creen tener una idea que no podrá ser implementada satisfactoria ni convincentemente, diga usted, por ejemplo, ‘declarar a favor de una causa para la cual existen legitimas discrepancias’, esta no ha de ser tan buena idea después de todo y, es conveniente descartar de tajo para buscar alguna otra, cuya articulación no genere controversia alrededor de la marca.
Ese tipo de truculencia tiene sentido cuando se ejerce autoridad sobre los proyectos de consultoría de los clientes. No obstante, significa el aniquilamiento inmediato para cualquier aspiración personal.
Darse por vencido, es la clave para aquellos que nunca terminan lo que se proponen.
De acuerdo, también es factible que las ideas o las expectativas, de hecho, sean inalcanzables, por lo cual deberían en su momento descartarse de una vez por todas aun cuando, no sin antes concederle la respectiva oportunidad de realización.
Sea amable y quizás termine usted recompensado.
Y quién sabe, quizás logre usted materializar aquello que se ha propuesto alcanzar. Solo que no espere hasta que ya sea demasiado tarde para empezar.
Por qué tener metas no es lo mismo que tener un plan Pensar en el…
María Camila Rueda ha conocido el emprendimiento desde lugares distintos. Como socia de Rockstart ha…
Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…
Lo que conviene saber antes del primer empleo Conseguir el primer empleo formal suele presentarse…
Pensemos en una empresa que contrata a cientos de personas para trabajar por separado. Cada…
Durante varias semanas viajé a San Francisco sin moverme de la universidad. No exagero. Caminaba…
This website uses cookies.