Se da por estos días un paralelo entre las marcas que están primordialmente orientadas al cliente y aquellas que están considerando las oportunidades de propósito. Así mismo, considero que cada vez más son las empresas que se centran en atender realmente las expectativas del cliente.
En ese orden de ideas, es que algunos agentes de marketing adoptamos la noción de propósito como una materia trascendental que, genera cambio y desarrollo significativo, más allá de ser un mero ideal de marketing. Sin embargo, el marketing es por supuesto un conducto para implementar la noción de propósito, aunque no es el único lugar en el que subsiste el propósito.
La intención de propósito ya no solo es prerrogativa exclusiva de la marca y el equipo de marketing, el asunto debe involucrar a toda la compañía.
A mí se me da que, el propósito como fundamento tiene que ver en última instancia con todo aquello que genera transformación y, los agentes de marketing, sin duda, somos agentes de cambio. Tenemos los medios y la influencia para realizarlo, pero solo por nuestra cuenta no lo lograremos. Debemos incorporar la mayor cantidad de gente posible, independiente de si hace parte o no del departamento de marketing.
En marketing solemos pensar que una buena idea, un producto atractivo o un precio competitivo…
Una herramienta, no un sustituto La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana…
Cada generación inventa jerigonza novedosa para describir cosas que, en realidad, la humanidad lleva haciendo…
Durante buena parte de la vida adulta, una pregunta aparentemente inocente acompaña las presentaciones: ¿a…
El gobierno de Gustavo Petro no pidió ser evaluado como una administración más. Desde la…
Mauricio cerró la puerta de su pequeño local a las ocho de la noche, como…
This website uses cookies.