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Decide usted si descarta la noción de las 4Ps

Las célebres “4Ps de marketing” son consideradas por muchos como el fundamento de la profesión y, como un mero dogma del pasado por otro tanto. Algunos consideran este principio clásico de marketing —producto, precio, promoción y punto de venta— como el soporte esencial sobre el cual se edifican todas las estrategias de marketing sensatas y robustas. Para otros, no son más que conceptos de antaño que han fracasado en su intento por actualizarse acorde con la modernidad de la era digital.

En ese orden de ideas, es asunto suyo si descarta o no las “4Ps”. Sin embargo, han de saber aquellos que se saltaron el trayecto formal de adiestramiento en marketing que, sin dicho aprendizaje, es bastante probable que, carezcan de las habilidades básicas para tomar una decisión certera al respecto. Si algo es cierto, es la forma constante en que evolucionan los requisitos para ser un buen mercadólogo.

Tenga presente pues, que por allá en el 2015 ya no eran cuatro sino siete las pes, incorporándose “personas”, “procesos” y “física evidencia” (en inglés, “physical evience”) a la susodicha relación. Y sin embargo, son tiempos en que los canales de marketing y el comportamiento del consumidor varían vertiginosamente, razón por la cual cabe preguntarse, si las marcas realmente deben seguir parándole bolas al tradicional concepto o, a cambio, reinventar por sí mismas las normas de marketing contemporáneo. Al respecto, les comparto unas cuantas apreciaciones:

No es realista la aproximación, “una talla les queda a todos”— las marcas de emprendimiento, a propósito de la rueda de negocios que coordina Propaís en asocio con el BID-Fomín para el próximo 14 de septiembre, son por lo general, menos propensas a adoptar la rigidez del principio de las 4Ps. En su intento por desarrollar una audiencia en un nuevo o emergente mercado de consumo, muchas de estas marcas optan por la improvisación, como por la prueba y ensayo sobre los principios de marketing cuidadosamente delineados.

A mí, se me da considerar la noción de las 4Ps, al igual que “seguir el instinto en lo que cree uno es lo apropiado para determinada fase en el desarrollo de negocio”.

Quiere decir esto que, no siempre es necesario implementar un método comprobado para lo que busca uno alcanzar. Cada negocio lleva consigo su propia esencia y, motivo por el cual debe uno implementar las estrategias que considere pertinentes para así lograr los objetivos del negocio. No existe tal cosa como “una talla les queda a todos”.

Es cada vez más complejo separar el “precio” de la “promoción” que, es el motivo por el cual considero más apropiado referir el asunto en términos de “valor”.

Es cierto que los principios fundamentales de marketing no necesariamente han cambiado; pero lo que sí ha evolucionado, es la forma en que los agentes de marketing desempeñamos nuestra labor como consecuencia del desarrollo tecnológico. Por estos días, el consumidor, junto con su voto, tiene “voz” y su decir para compartir a quienes quieran escuchar en las plataformas sociales.

El marketing contemporáneo, ya no es tanto acerca de lo que las marcas quieren decir al consumidor, sino más bien, los negocios escuchando lo que el consumidor tiene por decir, para así responder con ofertas que les provea una solución significante.

En últimas, es cada marca quien debe determinar sus metas y estrategias antes de voltear hacía los principios generales de marketing. De esta forma, podrá determinar con mayor claridad, si para el crecimiento de negocio adopta la noción de las 4Ps, las transforma, o las descarta de tajo.

Los riesgos de descartar de tajo las 4Ps— particularmente, soy cauteloso al momento de decidir si descarto de tajo o no la noción de las 4Ps, independiente, de si en la era digital me consideran anticuado o no. La experiencia me ha enseñado que las 4Ps aún son “muy relevantes”, considerando que éstas ilustran el alcance del impacto que tiene el marketing sobre el desempeño de negocio.

En efecto, el marketing no solo es la labor del agente de marketing, pues podrá usted tener la mejor estrategia de comunicación posible que, si el precio o el producto no cuadran, el mensaje sencillamente no calará entre la audiencia. Con frecuencia, se ven por ahí sin sentidos que piden llevar al mercado a punta de publicidad. De ahí la relevancia de las 4Ps, pues son éstas el recordatorio de que el marketing es mucho más que publicidad.

A mí se me da que, muchas de las marcas que en la actualidad luchan por sobrevivir en el mercado, están en esa situación, ante todo, por haber ignorado el principio de las 4Ps y en cambio, haber pretendido cautivar a las audiencias digitales. Para este tipo de emprendedor, el asunto es más sobre procurar hacer de su producto un asunto viral y, motivo por el cual, habría que preguntar el porqué, quién lo necesita y cuál es el propósito de dicho proceder.

Basta solo con echar una ojeada al tipo de marketing que se ve por estos días, para comprender la magnitud de la ausencia del principio de las 4Ps.

Para mí, el asunto de las 4Ps es en esencia cuestión de comprender los anhelos y necesidades del consumidor, como para de allí extraer el debido valor de una estrategia robusta y bien concebida.

Como mercadólogo curtido que soy, se me da que las nuevas generaciones que llegan a ejercer la profesión no están recibiendo un adecuado entrenamiento en las nociones fundamentales de marketing. No es culpa suya en realidad, ya que son varias las marcas dispuestas a contratar sus servicios basados en una nueva colección de habilidades. Aunque no debería ser así, las nociones fundamentales de marketing han pasado a un segundo plano, para dar cabida al saber tecnológico y digital. Considero firmemente que, los que ejercemos la profesión deberíamos hacer más por subir los estándares de desempeño en el área, y retomar como corresponde, el principio de las 4PS.

De cara al provenir— es incierto saber si los fundamentos de marketing prevalecerán en la medida que los actuales gerentes reiteran su valor, o desaparecerán definitivamente de la conversación en los comités, a medida que asuman la posición los “nativos digitales”.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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