Ahora más que nunca, la gente anda lidiando con la ansiedad, el miedo y otro tipo de emociones complejas. Como líder (o volante de creación), es difícil saber si debe usted manifestar sus propios conflictos. Sin embargo, la sugerencia es no reprimir dichas emociones negativas; puesto que las personas se inspiran en líderes que son conscientes de sí mismos y están dispuestos a exhibir sus propias vulnerabilidades. En ese orden de ideas, procure que sea una práctica habitual, el comprobar o verificar, e identificar consigo mismo cualquier emoción negativa. Para el efecto, puede usted llevar un registro de anotaciones o hablar con alguien cercano o un profesional, diga usted, por ejemplo; Andrés Rodríguez. Proyéctelo como un hábito saludable. Puede ser algo tan sencillo, como dedicar unos 15 minutos diarios a la reflexión profunda al concluir la jornada o durante el trayecto, si así se requiere. La autoconciencia es el primer paso para expresar sus emociones de una manera saludable, productiva y apropiada. Un comportamiento que posteriormente podrá usted modelar para ayudar a aquellos que pretenden su orientación.
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