¿Le cuesta expresar sus nociones en el trabajo, particularmente, cuando desea hacerlo? No es el único. Lo relevante aquí para recordar es que su falta de confianza no es un defecto inherente. La confianza se puede cultivar y ejercer. Para el efecto, aquí relaciono unas cuantas sugerencias para emprender el asunto: 1) Conéctese consigo mismo. Tómese el tiempo para entender quién es usted; cuáles son sus motivaciones y qué lo hace único, considerando que nadie más comparte su punto de vista particular. Ha de saber usted que, aquello que tiene por compartir sí es relevante, sin importar cuán obvio o poco inspirador pueda parecerle. 2) Concéntrese en desarrollar comportamientos inequívocos, diga usted, por ejemplo; participar de la conversación o ratificar sus afirmaciones cuando alguien lo interrumpa en el comité de marketing o en alguna reunión social. Pierda cuidado, si no logra usted dominar el asunto de la noche a la mañana; cualquier transformación de actitud, mentalidad y predisposición puede tomar algo de tiempo. En consecuencia, empiece por abordar circunstancias pequeñas, aunque con convicción y de manera deliberada. Así pues, va uno gradualmente desarrollando la confianza. Haga de cuenta que es como un músculo; si no se ejercita, no se acrecentará.
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