‘Nadie dudó de su capacidad para gobernar, hasta que fue proclamado Emperador’, solía decir Tácito, refiriéndose a Galba. Estos líderes eran como truchas nadando contra corrientes rápidas. No podían detenerse. En realidad, percibían todas aquellas corrientes de avanzada; anticipaban el cambio. Acostumbran dirigirse río arriba. Estos hombres y mujeres se caracterizaban habitualmente por un sentimiento de vehemente insatisfacción. Así entonces, es fundamental para la régimen de formación de liderazgo, asignar el trabajo indicado a la persona indicada en el momento indicado, y como para así desarrollar sus habilidades en beneficio de la organización como del individuo. Sin embargo, el proceso de desarrollo que tiene lugar en algunas empresas es realmente como una carrera de obstáculos. A medida que supera uno los múltiples obstáculos y desafíos, va acrecentando la experiencia y el temple. El proceso en sí, igual elimina a aquellos que no sean capaces de adaptarse efectivamente al entorno de liderazgo exigido. Para el efecto, ahí tienen pues el fracasado régimen de liderazgo socialista que le impusieron a nuestros vecinos. O como quien dice, no vaya usted a dejarse seducir por los cantos de sirena del aguacate.
En marketing solemos pensar que una buena idea, un producto atractivo o un precio competitivo…
Una herramienta, no un sustituto La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana…
Cada generación inventa jerigonza novedosa para describir cosas que, en realidad, la humanidad lleva haciendo…
Durante buena parte de la vida adulta, una pregunta aparentemente inocente acompaña las presentaciones: ¿a…
El gobierno de Gustavo Petro no pidió ser evaluado como una administración más. Desde la…
Mauricio cerró la puerta de su pequeño local a las ocho de la noche, como…
This website uses cookies.