Un producto es algo que se manufactura en una fábrica o (entre papá y mamá, si se quiere también); una marca es algo que el consumidor adquiere. Un producto puede ser copiado o (clonado, si se quiere también) por la competencia; una marca es única. Un producto puede quedar obsoleto rápidamente; una marca exitosa perdura en el tiempo.
Una marca es un nombre distinguido, diga usted, por ejemplo, Apple, Ferrari, Samsung, Dolce & Gabbana, Ferragamo, Chanel, o (Carolina, Daniel, Andrés, Elena, Álvaro, Alejandro), tal cual un símbolo, como lo es un logotipo, una marca registrada, el diseño de un empaque, o (un lunar como el de Cindy Crawford, la nariz de Steffi Graf, la dentadura de Ronaldinho o la indumentaria de Doutzen Kroes), cuya intención es identificar los bienes o servicios y, así diferenciarlos de los bienes o servicios de la competencia.
En ese orden de ideas, una marca exitosa es un nombre, símbolo, diseño, o mezcla de las tres que, identifica el producto de una organización en particular, como que tiene ventajas diferenciales sobre los demás. Diga usted, por ejemplo, Avianca sobre Viva Colombia. Caso contrario el de un producto o servicio que, es cualquier cosa que satisfaga las necesidades de un tipo de consumidor en particular.
Y, lo que la marca pretende es, “despertar la percepción de un producto de marca en particular”; “que el consumidor disponga del conocimiento como de la comprensión de un producto de marca en particular”; “que el consumidor prefiera un producto de marca en particular sobre otros productos similares” o “me too”; “que el consumidor materialice la intención de compra de un producto de marca en particular”; “que el consumidor pruebe un producto de marca en particular”; “que se incentive la recompra de un producto de marca en particular”. Expectativas que, por lo general, se logran al implementar un modelo de comunicación AIDA: Atención; Interés; Deseo; Acción. Y, en contraposición, al criterio de entretención del “copy”.
En últimas, y en cuanto al desarrollo de marca, ha de saber usted que todo cuanto haga “ya” usted, es una inversión a futuro. Aunque si bien es cierto que puede uno “ya” disfrutar del proceso, el resultado se verá solo al final del trayecto que, por lo demás, es uno que supone varios avances en cuanto, haber ganado la confianza del consumidor, o haber establecido una conexión con él a través de una narrativa de marca relevante.
Si usted es de aquellos, cual “copy” Viva Colombia, que perciben la cotidianidad sin contexto, seguramente, su día a día habrá de ser un fracaso.
No obstante, y ya que mañana está a la vuelta de la esquina, todavía puede usted enderezar la película y, por lo que “ya”, hoy, sería el momento indicado para dejar de entretener a su audiencia y a cambio, establecer con ellos una narrativa de marca relevante.
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