Del liderazgo a punta de características paradójicas se desprende este tercer aparte. La era digital requiere líderes valientes, personas que estén dispuestas a tomar decisiones audaces (como deshacerse de ciertas posiciones comerciales o apostar por otras nuevas) en tiempos de incertidumbre. Así mismo, los líderes valientes deben tener la humildad para reconocer lo que no saben y para incorporar a personas con habilidades, antecedentes y capacidades potencialmente muy distintas de las suyas. Deben estar dispuestos a aprender de otros que pueden tener menos antigüedad en los tejemanejes del liderazgo, aunque con conocimientos y nociones más relevantes que las suyas. Deben ser muy inclusivos y excelentes oyentes para comprender no solo las nuevas tecnologías, sino también las nuevas formas de hacer las cosas que son distintas de cómo antes solían hacerse.
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