Probablemente haya usted escuchado que cuando se interactúa en las redes sociales, criticar las ideas o apreciaciones de los demás aniquilará la creatividad y el entusiasmo. Nada más lejos de la realidad. Aunque pulula el insulto, la vulgaridad, el comentario obsceno, soez o destructivo, y cómo no, el popular ‘Ja ja ja’ del internauta mente de pollo sin nada que aportar; la verdad es que cuando se hace bien, la crítica puede alentar la colaboración y ayudar a la concurrencia a obtener mejores ideas con las cuales participar. Así es cómo, por si acaso le interesa:
Si percibe una debilidad en alguna apreciación, no se limite simplemente a comentar: ‘Pero que despropósito’. Reconozca su apreciación, explique el inconveniente con ella y luego proponga una mejora. Alguien más debería hacer lo mismo con su aporte, y luego otro participante en la conversación debería hacer lo correspondiente con su propia apreciación.
Así mismo, cuando le guste la apreciación de alguien, no se limite a comentar: ‘¡Que buen aporte!’ y aceptarlo tal cual. Procure comentarios para construir en colectivo la apreciación y hacerla aún mejor. Este tipo de interacción constructiva puede crear un ciclo profundo de retroalimentación crítica que conduce a avances importantes.
Al fin y al cabo, por eso participa usted en las redes sociales, para aportar su conocimiento en favor de ideales constructivos que en colectividad aporten a la sociedad, la empresa, el negocio o hasta en lo personal. ¿Cierto?
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