La credibilidad en el comportamiento humano tiene que ver con la confianza, confiabilidad y experiencia percibidas de un individuo o sus acciones. Es cómo otros perciben y juzgan la probabilidad de que una persona cumpla sus promesas, brinde información precisa y tome decisiones acertadas. La credibilidad es un factor fundamental que influye en cómo las personas interactúan y responden a los demás. Está estrechamente relacionado con las percepciones de honestidad, integridad, competencia y consistencia.
La sabiduría convencional dicta que esta gira en torno a la noción de que la credibilidad es una cualidad valiosa y esencial para las personas, las organizaciones y las instituciones. Que se construye en el tiempo a través de acciones consistentes, honestidad, transparencia y confiabilidad.
La credibilidad es una de tantas cualidades personales que se dan por sentadas. Sin embargo, por estos días, la gente parece desquiciada con su comportamiento. Todo el mundo está actuando tan raro. La conducta desordenada, grosera y desequilibrada parece haberse popularizado tanto como lo es acceder a las redes sociales. Las malas conductas de todo tipo, desde la patanería, el descuido, la insolidaridad y la repulsa hasta la polarización, el racismo y la violencia física, están en aumento.
En ese orden de ideas, y so pretexto de rendir cuentas y responsabilizarnos por nuestro proceder anárquico, se me da como oportuno que la gente retome y repare su propia credibilidad; porque, de hecho, la credibilidad es esencial para la marca personal. La marca personal, como usted bien ya sabe, procura crear una imagen distinta y auténtica de uno mismo en la mente de los demás, y la credibilidad juega un papel crucial en el establecimiento y mantenimiento de dicha imagen.
Para el efecto, eche usted un vistazo por los titulares de su feed informativo o por las redes sociales que frecuenta y determine qué tan creíbles son los personajes o referentes informativos.
No se equivoque. La credibilidad es frágil y puede tomar tiempo para construirse, aunque puede dañarse fácilmente por un solo abuso de confianza o un comportamiento inconsistente. Una vez perdida, reconstruir la credibilidad puede ser todo un desafío.
Al respecto, y como para disuadirlo de caer un comportamiento errático y desordenado, le comparto aquí ocho nociones sobre porque la credibilidad es relevante para su marca personal. A saber:
Para el efecto, considere los siguientes aspectos:
En últimas, tenga presente que se necesita tiempo y esfuerzo para construir credibilidad, aunque una vez se logra, tendrá usted un impacto duradero para su marca personal y la consecución de sus logros.
El efecto underdog, la psicología del rendimiento y el poder de los pequeños frente a…
Anthony Woodville y el desafío de construir una reputación que trascienda el reconocimiento El prestigio…
El envejecimiento de la población, las amenazas del cambio climático y una economía que crece…
Por qué tener metas no es lo mismo que tener un plan Pensar en el…
María Camila Rueda ha conocido el emprendimiento desde lugares distintos. Como socia de Rockstart ha…
Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…
This website uses cookies.