¿Le preocupa constantemente que sus colegas lo juzguen? Lo más probable es que usted no sea el único. Aunque el asunto no es para tanto, inquietarse por aquello que los demás piensan de usted, particularmente, en el trabajo, puede ser agotador e incluso agobiante. De mi lidia con superiores y colegas inseguros de sí mismos, he aquí unos cuantos consejos para gestionar dicho sentimiento. A saber: Implemente pequeños cambios en su comportamiento, diga usted, por ejemplo; ‘centrarse en la escucha activa’. Cuanta más atención preste a los asuntos ajenos a usted, más sencillo se hace entablar interacciones reales y significativas. Preste atención a lo que alguien dice antes de tratar de manifestar su respuesta. La clave no es encontrar la respuesta ‘ideal’, sino lograr que la otra persona se perciba escuchada en el momento. Si alguien le pregunta sobre su semana laboral, no predisponga lo que percibe como ‘la respuesta indicada’. Simplemente, responda con lo primero que le venga a la mente. Si lo que a usted le angustia son los grandes eventos sociales, tales como la convención de ventas, procure para el efecto, concebir un plan de acción con anticipación. Esto podría significar asociarse con algún colega en quien confía o elegir a tres o cuatro compañeros con los que sabe que le gustaría interactuar. Por último, sé amable consigo mismo. Cuando se sienta avergonzado o ansioso, imagine cómo trataría a alguien en una situación similar. Trata de conservar el polo a tierra y el sentimiento compasivo, y concédase algo de gracia.
En marketing solemos pensar que una buena idea, un producto atractivo o un precio competitivo…
Una herramienta, no un sustituto La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana…
Cada generación inventa jerigonza novedosa para describir cosas que, en realidad, la humanidad lleva haciendo…
Durante buena parte de la vida adulta, una pregunta aparentemente inocente acompaña las presentaciones: ¿a…
El gobierno de Gustavo Petro no pidió ser evaluado como una administración más. Desde la…
Mauricio cerró la puerta de su pequeño local a las ocho de la noche, como…
This website uses cookies.