La incertidumbre y los problemas son inevitables. Para la muestra, diga usted, por ejemplo; el panorama electoral de nuestro país. No obstante, ‘el progreso no es nada más o menos que el fruto acumulado de los esfuerzos humanos para resolver problemas’, sugiere el profesor de Harvard Steven Pinker. En ese orden de ideas, y como gerente, debe estar preparado para liderar y gestionar con su equipo en río revuelto y opaco. Al respecto, lograrlo requiere predisposición y la mentalidad indicada. Para el efecto, relaciono aquí seis consejos para ayudarlo a cambiar su perspectiva, según se lo entendí a Rebecca Zucker y Darin Rowell en una lectura de HBR: 1) Adopte el inconveniente de no saber— O como quien dice, evolucionar de una mentalidad de sabihondo a una de aprendiz integral. Para el efecto, no es necesario conocer todas las respuestas. 2) Distinguir entre asuntos ‘complejos’ e ‘intrincados’— Cada categoría requiere diferentes soluciones. 3) Abandone el perfeccionismo— En vez, enfóquese en el progreso, suponga que habrá errores y reconozca que tiene la capacidad de corregir continuamente el rumbo de su empresa, negocio o hasta el personal según se requiera. 4) Rechace la tentación de simplificar en exceso o apresurar sus hallazgos y conclusiones— Adopte un enfoque disciplinado para comprender tanto la complejidad de la situación como sus propios prejuicios. 5) Apóyese en los demás— Conéctese con sus colegas o integrantes de equipo que, por lo demás, tienen su propio conjunto de experiencias y perspectivas que usted podrá aprovechar. 6) Desvincular— Dominar un panorama amplio y sistémico de los inconvenientes en cuestión, puede revelar supuestos no considerados y que de otra forma sería imperceptibles.
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