Categorías: en lo personal

Aproveche su indignación en el quehacer laboral

La indignación es un sentimiento difícil de manipular, particularmente, en el contexto laboral. Sin embargo, la ira no es inherentemente perjudicial. De hecho, le puede servir, si sabe encauzarla. Considerando lo propenso que es uno a emputarse en la oficina, me di a la tarea de indagar al respecto y, me topé en el HBR con el artículo de Liz Fosslien y Mollie West Duffy, ¿Cómo lidiar con la indignación en el trabajo? Resultó que, las enseñanzas que allí encontré, me parecieron apropiadas para aquellas personas de temperamento vehemente, así como el mío. Para el efecto, he aquí algunas tácticas para gestionar el carácter en el trabajo cuando así lo requiera. A saber: 1) Identifique los requerimientos detrás de su emoción. Puede usted considerar algunos de estos interrogantes explicativos: ¿Qué desencadenó su enojo? ¿Qué sentimientos de base sustentan su ira? ¿Qué medidas puede asumir para resolverlo? 2) Reconozca que se produjo un abuso. Si está sentido por alguna decisión injusta o maltrato, es apenas normal sentirse enojado. Reconozca aquello que está sintiendo y mencione el abuso. 3) Evite el alboroto excesivo. Desahogarse no es tan productivo como podría pensar. Se ha demostrado ampliamente que, repetir un problema, sin progresar hacia una solución, hace que tanto usted como las personas con las que interactúa se sientan peor, no mejor. 4) Si le es factible, recompóngase antes de compartir sus emociones. Si su frecuencia cardíaca está acelerada y sus músculos se perciben tensos, concédase algo de tiempo para calmarse antes de compartir cómo lo hizo sentir el proceder de alguna otra persona. 5) Si no puede expresar su enojo, aborde indirectamente sus necesidades. En ocasiones, puede uno enojarse por algo que sencillamente no se puede evitar. En dichos casos, encuentre la forma de alejarse de la situación y comuníquese lo antes posible con algún colega de confianza, amigo o terapeuta que pueda ayudarlo. 6) Canalice su indignación estratégicamente. Si le saca provecho, la ira en realidad puede aumentar su nivel de confianza. Úsela como motivación para interceder por sí mismo de manera clara y efectiva.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

Artículos recientes

Del propósito a la acción

Por qué tener metas no es lo mismo que tener un plan Pensar en el…

6 días ago

Mapas, territorio y la ilusión de saber emprender

María Camila Rueda ha conocido el emprendimiento desde lugares distintos. Como socia de Rockstart ha…

2 semanas ago

Cuando cambia el significado, ¿aparece un mercado?

Una oportunidad comercial no siempre empieza con una patente, una aplicación o una tecnología que…

3 semanas ago

Cuando el mérito cambia de dueño

Lo que conviene saber antes del primer empleo Conseguir el primer empleo formal suele presentarse…

4 semanas ago

Cuando las máquinas encuentran una plaza común

Pensemos en una empresa que contrata a cientos de personas para trabajar por separado. Cada…

4 semanas ago

La distancia del deseo

Durante varias semanas viajé a San Francisco sin moverme de la universidad. No exagero. Caminaba…

1 mes ago

This website uses cookies.