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Aproveche su indignación en el quehacer laboral

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La indignación es un sentimiento difícil de manipular, particularmente, en el contexto laboral. Sin embargo, la ira no es inherentemente perjudicial. De hecho, le puede servir, si sabe encauzarla. Considerando lo propenso que es uno a emputarse en la oficina, me di a la tarea de indagar al respecto y, me topé en el HBR con el artículo de Liz Fosslien y Mollie West Duffy, ¿Cómo lidiar con la indignación en el trabajo? Resultó que, las enseñanzas que allí encontré, me parecieron apropiadas para aquellas personas de temperamento vehemente, así como el mío. Para el efecto, he aquí algunas tácticas para gestionar el carácter en el trabajo cuando así lo requiera. A saber: 1) Identifique los requerimientos detrás de su emoción. Puede usted considerar algunos de estos interrogantes explicativos: ¿Qué desencadenó su enojo? ¿Qué sentimientos de base sustentan su ira? ¿Qué medidas puede asumir para resolverlo? 2) Reconozca que se produjo un abuso. Si está sentido por alguna decisión injusta o maltrato, es apenas normal sentirse enojado. Reconozca aquello que está sintiendo y mencione el abuso. 3) Evite el alboroto excesivo. Desahogarse no es tan productivo como podría pensar. Se ha demostrado ampliamente que, repetir un problema, sin progresar hacia una solución, hace que tanto usted como las personas con las que interactúa se sientan peor, no mejor. 4) Si le es factible, recompóngase antes de compartir sus emociones. Si su frecuencia cardíaca está acelerada y sus músculos se perciben tensos, concédase algo de tiempo para calmarse antes de compartir cómo lo hizo sentir el proceder de alguna otra persona. 5) Si no puede expresar su enojo, aborde indirectamente sus necesidades. En ocasiones, puede uno enojarse por algo que sencillamente no se puede evitar. En dichos casos, encuentre la forma de alejarse de la situación y comuníquese lo antes posible con algún colega de confianza, amigo o terapeuta que pueda ayudarlo. 6) Canalice su indignación estratégicamente. Si le saca provecho, la ira en realidad puede aumentar su nivel de confianza. Úsela como motivación para interceder por sí mismo de manera clara y efectiva.

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