El mecánico automotriz, el electricista, el plomero o el técnico de su operador de cable despachan soluciones. Cuando se les requiere, éstos acuden en su ayuda, solucionan el asunto y luego se marchan. Por su parte, el consultor, el médico (por lo general), el jefe o el político tramitan información. En la práctica cotidiana de su menester, no siempre logran cambiar las cosas al concluirlas, pero nos proporcionan suficiente información como para que con el “cuento” dispongamos de elementos de juicio para reflexionar al respecto. En la mayoría de los casos, el cuento es lo suficientemente robusto como para que con la información disponible, se apresten los elementos necesarios para solucionar el asunto por nuestra cuenta. Dicho así entonces, cuál es para usted el modelo a seguir. A mí se me antoja que el arquetipo ideal es una combinación de ambos si se quiere, pues los padres y los consultores son los mejores “cuenteros” por naturaleza que, en combinación con la práctica del técnico, traduce la mejor alternativa productiva para su negocio. ¡Búsquelos y compruébelo usted mismo!
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