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¿Por qué algunas empresas cambian su razón social?

Tecnoquímicas ya no se llama así sino TQ, Corficolombiana sugiere por estos días en su publicidad que la llamen Corfi, Colombiana Kimberly Colpapel, ahora va con el nombre Kimberly-Clark Colombia, Avianca (la aerolínea de los colombianos), al parecer, también cambiará de marca (sabremos en octubre si, es cambio de marca o solo un cambio de imagen); y, si de una persona natural se tratara, Nicolás Petro Burgos, de seguro, hoy quisiera ir por el nombre de Perico Palotes Ñengue en vez del que tanta preocupación le ha traído a su padre, Gustavo Petro Urrego, presidente de la República. Bueno, pero más allá de la cartelización empresarial o los entramados de corrupción o la torpeza personal o la gestión de crisis en general, ¿por qué deciden las empresas cambiar su razón social?

Las empresas pueden optar por cambiar su nombre corporativo por diversas razones. Para el efecto, aquí le comparto algunos de los más comunes. A saber:

Cambio de marca— una empresa puede cambiar su nombre como parte de una estrategia de cambio de marca más amplia. Esto podría deberse a publicidad negativa, un cambio en el público objetivo o el deseo de presentar una nueva imagen. Un nuevo nombre puede indicar un nuevo comienzo.

Fusiones y adquisiciones— cuando dos empresas se fusionan o una empresa adquiere otra, es posible que decidan operar con un nuevo nombre que refleje la entidad combinada. Esto puede significar unidad e integración.

Razones legales— cuestiones legales, como disputas sobre marcas registradas, pueden obligar a una empresa a cambiar su nombre para evitar conflictos o demandas. De manera similar, si una empresa quiebra o enfrenta problemas financieros, podría cambiar su nombre como parte del proceso de reestructuración.

Expansión global— una empresa podría cambiar su nombre si se expande a mercados internacionales. Es posible que ciertos nombres no se traduzcan bien a otros idiomas o que tengan connotaciones negativas en diferentes culturas. Un cambio de nombre garantiza sensibilidad cultural y aceptación en el mercado.

Cambio tecnológico o industrial— las empresas de tecnología u otras industrias que cambian rápidamente pueden cambiar sus nombres para reflejar su cambio de enfoque. Diga, usted, por ejemplo; una empresa que originalmente vendía sólo productos físicos podría cambiar su nombre para reflejar un nuevo énfasis en los servicios digitales.

Cambio de liderazgo— cuando un nuevo director ejecutivo o equipo de liderazgo asume el cargo, es posible que desee poner su sello en la empresa cambiando su nombre. Esto podría significar una nueva dirección o visión para la organización.

Razones estratégicas— las empresas pueden cambiar sus nombres para indicar un cambio de dirección estratégico, como un cambio en el negocio principal, un nuevo enfoque en el mercado o un cambio en la propuesta de valor.

Gestión de crisis— si una empresa enfrenta una crisis importante, diga usted, por ejemplo; haber sido pillado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) con las manos en la masa de un entuerto de cartelización empresarial o entrames de corrupción, cambiar su nombre podría ser un intento de distanciarse de la publicidad negativa y comenzar de nuevo.

Nombre obsoleto o irrelevante— a veces, las empresas cambian sus nombres porque sus nombres originales han quedado obsoletos o ya no reflejan lo que hacen. Esto es especialmente común en industrias donde la tecnología y los servicios evolucionan rápidamente.

En general, el nombre de una empresa o comercio es una parte crucial de su identidad y los cambios se realizan después de una cuidadosa consideración de varios factores, incluida la marca, las cuestiones legales y los objetivos estratégicos.

Andres Tellez Vallejo

Mercadólogo, autor y publicista con más de tres décadas de experiencia profesional, combino una sólida trayectoria en gerencia de producto y dirección de marketing tanto en la industria farmacéutica como en bienes de consumo. Mi carrera profesional inició con 13 años como asalariado, pero hace 19 años decidí emprender la senda del trabajo autónomo, consolidándome como gestor estratégico, autor y editor de publicaciones periódicas.

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